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Retiran más de seis toneladas de basura de la muralla de la Macarena

Esta actuación está dentro de la operación de conservación promovida por el Ayuntamiento

Trabajadores de Lipasam realizando labores de limpieza en la muralla
Trabajadores de Lipasam realizando labores de limpieza en la muralla - ABC

Tras concluir las obras urgentes de conservación promovidas por el Ayuntamiento hispalense sobre el tramo de muralla almohade que se conserva desde el arco de la Macarena hasta la antigua Puerta de Córdoba, la sociedad municipal Limpieza Pública y Protección Ambiental (Lipasam) ha retirado un total de 6.380 kilogramos de residuos del foso y la barbacana de la muralla.

En un comunicado, el Ayuntamiento informa de que esta actuación de Lipasam se ha desarrollado en tres jornadas, con siete brigadas, cinco vehículos ligeros y nueve trabajadores, después de que haya finalizado la actuación contratada por 16.284 euros a la empresa especializada Dédalo Bienes Culturales, para eliminar en 1.002 metros de muralla «diferentes tipos de especies vegetales como palmeras, acebuches, eucaliptos o matorrales, que han venido provocando fisuras, agrietamientos y desplazamientos en el monumento, con el consecuente riesgo de desprendimiento».

Esta actuación urgente, por cierto, es la primera acometida en este monumento declarado bien de interés cultural (BIC), después de la restauración acometida a partir de 2007 gracias al proyecto adjudicado por aquel entonces a Construcciones Sanor, por más de 1,35 millones de euros.

Aquel proyecto, en concreto, retomaba la restauración integral de la muralla que se comenzó a ejecutar entre 1984 y 1988, un periodo en el que fueron rehabilitados dos sectores de la muralla sin incluir el sector de la antigua puerta de Córdoba, objeto principal de la actuación iniciada en 2007, que contemplaba ya, por cierto, la recuperación de la cota interior de la liza para permitir un recorrido turístico por el interior de la fortificación.

Las obras de 2007, además, contemplaban el cerramiento de la muralla mediante cancelas instaladas en sus dos extremos, la regeneración de los jardines y un alumbrado artístico, entre otros extremos.

La muralla islámica del tramo comprendido entre el arco de la Macarena y la antigua puerta de Córdoba correspondería a la ampliación ordenada por el segundo sultán almorávide Ali Yusuf Texufin (1107-1143), completada en la segunda mitad del siglo XII mediante reformas y reconstrucciones de los almohades.

El califa Yusuf II, ante el avance cristiano derivado de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), ordenó de su lado la construcción del antemuro o barbacana e hizo excavar un foso alrededor, toda vez que ya en el siglo XIX comenzó el derribo de las murallas de la antigua medina islámica. El proceso de derribo de las murallas abarcó desde 1858 con el derribo de la puerta de la Barqueta, hasta 1873 con la caída de la puerta del Sol.

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