Estado de uno de los autobuses de las líneas afectadas
Estado de uno de los autobuses de las líneas afectadas - ABC
TRES MIL VIVIENDAS

Los conductores denuncian que este jueves quitaron la seguridad de la línea 30

Siguen sin restablecerse la 31, 32 y A-5 en dos calles porque no hay vigilancia

SEVILLAActualizado:

Llueve sobre mojado en el Polígono Sur. Ayer no sólo no se puso vigilancia para restablecer las líneas prohibidas el miércoles por las Inspección de Trabajo en dos calles debido a la inseguridad que sufren los trabajadores de Tussam por el vandalismo, sino que además se quitó la escolta que llevan los coches de la línea 30, según dijo a ABC el secretario general de la Agrupación Sindical de Conductores, (ASC) Isidro Fernández.

Asegura que no han tenido noticia alguna sobre las medidas de seguridad que se pondrán en las calles Luis Ortiz Muñoz y Padre José Sebastián Bandarán, en las Tres Mil Viviendas, por donde la Inspección de Trabajo ha prohibido el paso de autobuses de Tussam para preservar la integridad de los conductores ya que la flota sufre constantes apedreamientos.

No obstante, dice que «según los rumores que hay» hoy se reunirá Tussam con los delegados de prevención del comité de empresa y que al parecer les presentarán un plan preventivo el cual «tiene que incluir vigilancia policial permanente en esas calles conflictivas como estamos demandando».

«Dicen —sigue Fernández— que la pusieron en octubre y eso no es verdad. De modo que ahora espero que, sin anuncian que ya hay vigilancia, que sea así y que la haya porque como le pase algo a algún conductor por esos altercados vamos a demandar a Tussam ante la Fiscalía».

El secretario general de la ASC recuerda que en 2015 esas calles también fueron objeto de actos vandálicos y que «se puso vigilancia, se capturó a los agresores que, se supone, son menores de edad y se acabó el problema».

También comenta que los desvíos de las líneas 31, 32 y A-5 se están haciendo por el final de la calle Luis Ortiz Muñoz, algo que «jurídicamente está prohibido por la Inspección de Trabajo, que prohibió el pasado miércoles el paso por esa calle».

Un «doble castigo» para los vecinos

La suspensión del servicio fue rechazada ayer por la comisionada para el Polígono Sur, María de Mar González, quien reclamó que se mantenga y que, si es necesario se «mejoren las medidas previstas para aumentar la seguridad».

Por su parte, el portavoz municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla, Daniel González Rojas, calificó ayer de «inadmisible» la suspensión provisional de esos servicios y afirmó que esa decisión inflige un «doble castigo» a los vecinos de esas zonas».

Exige el Gobierno local que paralice urgentemente esta medida, «a todas luces injusta y discriminatoria», y ponga los medios adecuados para acabar con estos episodios concretos de vandalismo.

También reclama medidas la líder vecinal de la plataforma Nosotros también somos Sevilla, Rosario García, quien tiene claro que «quieren que el Polígono Sur muera para especular con los terrenos».