El porcentaje de declarantes en la Renta a favor de la Iglesia ha bajado casi 2,5 puntos en Sevilla

Monseñor Asenjo apela a cumplir el quinto mandamiento: «ayudar a la Iglesia en sus necesidades» y marcar la casilla

SEVILLAActualizado:

El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo ha informado que el porcentaje de declarantes en la Renta en favor de la Iglesia católica ha bajado en sevilla un 2,5%, a pesar de que sigue siendo una de las diócesis más involucradas a la hora de marcar la casilla. En su última carta pastoral, titulada «Ayudar a la Iglesia en sus necesidades», el prelado indica que «aunque nuestra Archidiócesis ocupa un puesto destacado entre las Diócesis de España en el porcentaje de declarantes a favor de la Iglesia católica, este año ha descendido el número de asignaciones. En el año pasado han sido un 42,01 %, mientras que en el ejercicio anterior fue un 44,43 %. Ha habido, pues, una diferencia negativa de 2,4 %».

De esta forma, en el último ejercicio fiscal, el número de sevillanos que han asignado a la Iglesia ha sido de 309.011, mientras en el ejercicio anterior fueron 321.816. La diferencia es de 12.805 declarantes menos. El importe total asignado, sin embargo, ha tenido un incremento de 135.064 euros, puesto que la cantidad total en el último año se elevó a 9.260.722 euros, siendo de 9.125.658 euros en el ejercicio de 2015. Para el arzobispo, «estos datos, análogos a los de otras diócesis, exigen un análisis, que ya está haciendo la Conferencia Episcopal, y que nosotros también deberemos hacer».

Monseñor Asenjo, al mismo tiempo, da las gracias «a quienes nos han querido favorecer» y «este año con mayor razón vuelvo a llamar a vuestra puerta y a pediros que colaboréis con la Iglesia para que siga haciendo el bien y ayudando a quienes tanto lo necesitan». Por otro lado, en concreto, pide a los sacerdotes «que comenten brevemente en la eucaristía de alguno de los próximos domingos el contenido de esta carta semanal».

«Cumplir con el quinto mandamiento»

El arzobispo recuerda que presentar la declaración de la Renta «en conciencia y con veracidad es obligación de todo ciudadano» y, para los cristianos «es un deber religioso». Por ello, recuerda que en el Nuevo Testamento se habla «con rotundidad» de la obligación de pagar impuestos: «Jesús paga el tributo debido al templo y encarece la obligación de dar al César lo que es del César. San Pablo, por su parte, nos dice: "Pagad a todos lo que debáis, a quien tributo, tributo; a quien impuesto, impuesto…"». Así, el prelado hispalense va enumerando en su misiva palabras de pontífices como el Papa Pío XII, Juan XXIII o Francisco recordando el deber de los ciudadanos a sostener los servicios públicos pagando sus impuestos.

Ayudar a la Iglesia promueve, asimismo, que se genere «cohesión social, cultura, civismo y educación»

Por ello, recuerda que esta obligación de cada ciudadano posibilita «cumplir el quinto mandamiento, es decir, ayudar a la Iglesia en sus necesidades». Y, para ello, recuerda que hay un modo «muy sencillo» de hacerlo: «Marcando con una equis la correspondiente casilla del impreso de la declaración. Con ello, manifestamos nuestra voluntad de que el 0,7% de nuestros impuestos, se destine a la Iglesia. Ello no supone pagar más impuestos. Debemos ponerlo incluso en el caso de que nuestra declaración resulte a devolver. Hay que advertir también que cabe la posibilidad de marcar simultáneamente la casilla destinada a “otros fines sociales”, cosa que yo recomiendo. En este caso son las ONGs para el desarrollo las destinatarias del mismo porcentaje que percibe la Iglesia. Entre ellas se encuentran muchas organizaciones católicas que sirven a los más pobres en España y en los países del Sur».

Al ayudar a la Iglesia marcando la casilla en la Renta, se promueve asimismo, según el arzobispo, a que se genere «cohesión social, cultura, civismo y educación»; favoreciendo «el desarrollo verdadero de las personas y de los pueblos y es fuente de valores como la solidaridad, la justicia y la convivencia». Y, también, ayuda a cumplir la misión pastoral y evangelizadora, servir a los pobres y los que viven en soledad y conservar el patrimonio artístico y cultural.