TRIBUNALES

Piden ocho años de prisión para el acusado de drogar y abusar de una menor en una discoteca de Sevilla

La invitó a una copa a la que puso lidocaína para abusar de la chica en plena calle antes de volver al local con sus amigos

La defensa niega el uso de la sustancia y se apoya en conclusiones forenses para negar «ningún síntoma de forzamiento»

La Fiscalía de Sevilla pide ocho años de prisión para un joven de 18 años acusado de una agresión sexual contra una conocida suya de 17 años que habría cometido tras echarle lidocaína en la copa que le preparó, lo que dejó indispuesta a la menor, que después se quedó inconsciente por el consumo de alcohol.

Una vez que la menor estaba inconsciente, el acusado, Y.S.H.A., colombiano, aprovechó su estado para «satisfacer sus deseos libidinosos» y abusar sexualmente de ella, tras lo cual la dejó tirada en la calle y volvió a la discoteca en la que habían estado juntos, según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Efe.

Los hechos ocurrieron en una discoteca de un polígono industrial de Sevilla el día 5 de abril del 2015, cuando el acusado, sin antecedentes penales y que estuvo dos meses en prisión por este caso, estaba celebrando su cumpleaños junto a unos amigos.

El acusado, de origen colombiano, celebraba su mayoría de edad el día en que se produjeron los hechos que se enjuician

El procesado se encontró en el local con la víctima, que estaba con otros amigos y con la que bailó y a la que invitó a sentarse en el reservado que tenía con sus amigos.

En dicho lugar, el procesado invitó a la chica a un cubata con whisky y Red Bull, que él mismo preparó y al que añadió «una cantidad indeterminada de lidocaína», que es un anestésico, lo que provocó que a los pocos minutos la menor se sintiera «indispuesta», añade la Fiscalía.

Por ello, la menor le pidió al joven que le acompañara al exterior del local, lo que hizo, y tras unos minutos, la chica perdió la consciencia «debido al excesivo consumo de alcohol», lo que aprovechó el acusado para abusar de ella y dejarla tirada en el suelo, añade la acusación pública.

Sobre las 07.30 horas del mismo día, la chica fue recogida por unos clientes de la discoteca, que la trasladaron al hospital Virgen Macarena, donde lograron que recuperara la conciencia tras explorarla y reanimarla, concluye la Fiscalía.

Piden indemnización de 20.000 euros

En este caso, que está pendiente de que se fije fecha para su juicio, la Fiscalía también pide que se prohíba al acusado acercarse y comunicarse durante diez años con la menor, para la que solicita una indemnización de 20.000 euros, y además le reclama siete años de libertad vigilada.

En el auto por el que el acusado salió de prisión, la Audiencia de Sevilla dijo que echaba en falta una prueba técnica que acreditara «interacción alguna entre la tantas veces mencionada lidocaína y el alcohol antes ingerido y admitido por la víctima, de cinco chupitos de aguardiente, mientras hablaba con el grupo de personas».

Tras cuestionar si la lidocaína potencia los efectos del alcohol o los disminuye, la Audiencia precisa que la chica tenía 0,57 gramos por litro de alcohol en sangre y pregunta si en el hospital se le suministró algún medicamento con lidocaína, algo «nada extraño si tenemos en cuenta que es un fármaco local y antiarrítmico».

El forense no halló lidocaína en sangre

La defensa del acusado, que ejerce Elisabeth Guerrero Moreno, por su parte, ha pedido que se archive la causa porque considera que el médico forense adscrito al Instituto de Medicina Legal de Sevilla elaboró un informe el 27 de junio del 2016 en el que excluye el suministro de lidocaína o de cualquier otro fármaco «como una posible sumisión química de la víctima».

«La sintomatología que presentaba la menor era debida en su totalidad al consumo de alcohol, la lidocaína es un fármaco utilizado como anestésico local que contienen muchos fármacos y no provoca la pérdida de consciencia, además de ser encontrado un hallazgo escaso y no significativo en la orina y no en sangre», subraya la abogada.

Además, en la primera asistencia médica de urgencias y en las conclusiones del informe médico forense elaborado inicialmente no existe «ningún síntoma de forzamiento externo o desgarre interno que hagan sospechar de la existencia de un abuso sexual», asegura la defensora antes de indicar que la chica dice que no recuerda nada.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios