Juan Espadas y Javier Millán durante su reunión de este martes
Juan Espadas y Javier Millán durante su reunión de este martes - M. J. LÓPEZ OLMEDO

Pérez rompe el pacto con Espadas alegando que Cs le ha insultado

Millán se reunió con el alcalde para sumarse y llamó «prepotente» al portavoz del PP

SEVILLAActualizado:

La negociación para aprobar el presupuesto del Ayuntamiento de este año ha roto en vodevil. Después de enviar un comunicado el pasado lunes a los medios anunciando un principio de acuerdo con el gobierno socialista, el PP se retractó ayer ayer a través de otra nota de prensa con el siguiente encabezamiento: «El PP suspende el proceso de negociación ante los insultos y ataques de Cs tramados en el despacho del alcalde».

El concejal Rafael Belmonte, mano derecha de Beltrán Pérez, rompía con este argumento un pacto que, según sus propias palabras el día anterior, estaba ya a punto de caramelo. En su opinión, el portavoz de Ciudadanos, Javier Millán, ofendió al PP tras reunirse ayer con Juan Espadas para sumarse y firmar un acuerdo a tres bandas. El alcalde ya había llegado a un entendimiento con el partido naranja y durante todos estos días su equipo ha transmitido en los pasillo del Ayuntamiento que la negociación con el PP no excluía a Ciudadanos. Y eso fue lo que trasladó ayer a Millán en primera persona, por lo que éste salió del despacho y anunció que su grupo municipal estaba dipuesto a sumarse al pacto porque en el fondo estaban de acuerdo en todo, pero siempre que el PP presente sus peticiones a través de alegaciones y no de un presupuesto alternativo porque el secretario y el interventor han rechazado esta fórmula.

Literalmente, lo que Millán dijo fue esto: «Coincidimos con todo lo que el PP está poniendo encima de la mesa en las negociaciones que mantenemos con ese grupo para sumarlo al acuerdo presupuestario y sólo hay algún pequeño matiz cuantitativo, por lo que son perfectamente asumibles todas las cuestiones de fondo que plantea el PP y estoy convencido de que si se convocara una junta de portavoces en una hora, mañana podríamos firmar un acuerdo a tres. Pero hay un escollo formal porque el PP está enrocado en su denominado documento alternativo, que es ilegal según los habilitados nacionales. No puede ser votado en una Comisión de Hacienda y eso es así porque la legalidad vigente así lo establece, es el Estado de Derecho y es la seguridad jurídica. Y quien haga lo contrario está tomando tics autoritarios de alguien que está sobrepasado por la soberbia y por la prepotencia».

Millán añadió que Beltrán Pérez «no está pensando en Sevilla, sino en sí mismo». Y estas palabras fueron la coartada que el portavoz del PP utilizó para suspender las negociaciones acusando a Espadas de ser el instigador de los «insultos». En su comunicado, los populares relatan que «confiábamos en la lealtad y compromiso de Espadas, pero parece que su estrategia ahora es lanzar a su portavoz adjunto, al señor Millán, a insultar al PP», pero «el alcalde tiene que aclararse si quiere o no aprobar el presupuesto, si quiere contar con los 12 concejales del PP y alcanzar mayoría para su aprobación, en lugar de enviar al señor Millán a insultar en su nombre».

Sin embargo, de fondo hay otra razón que se viene insinuando desde el comienzo de la negociación y que ayer confirmaron a este periódico fuentes de la oposición. El PP no quiere que en el acuerdo presupuestario esté Ciudadanos. La estrategia política de Beltrán Pérez, sobre todo después de las últimas encuestas, se basa en trazar una línea roja con el partido naranja para intentar evitar en el ámbito local la transferencia de votantes que se está produciendo a nivel nacional.

El PSOE sabe que su proximidad con Ciudadanos incomoda a los populares, de ahí que Espadas decidiera recibir ayer otra vez a Javier Millán y embarcarlo en un acuerdo tripartito. Pero el PP no está dispuesto a jugar con esas cartas porque, de hecho, tampoco esperaba que Espadas aceptara negociar su presupuesto alternativo asumiendo sus principales capítulos de gastos.

Todo esto ha provocado una escenificación de un posible pacto que distaba de lo que realmente todos querían. Por eso Millán tensó la cuerda al salir del despacho del alcalde: «Estoy convencido de que Sevilla merece un acuerdo a tres entre PSOE, PP y Ciudadanos y quien no quiera ese acuerdo a tres no está pensando en Sevilla, sino en sí mismo, y eso me parece muy triste, muy lamentable e indigno de un capitular que desprestigia a la institución».

El PP considera un agravio esta postura y utiliza a Ciudadanos para suspender su presunto acuerdo con el PSOE argumentando, además, que ha renunciado a su presupuesto alternativo para que se redacte un nuevo documento que incluya sus propuestas, pero que no las registrará en ningún caso como enmiendas. Este es el pretexto oficial. La verdad es que Beltrán Pérez hará todo lo posible por evitar una foto estrechando la mano de Juan Espadas.