Pablo Torres, de 35 años, en lo alto de la cubierta de «El Bicho II» de 6,5 metros de eslora
Pablo Torres, de 35 años, en lo alto de la cubierta de «El Bicho II» de 6,5 metros de eslora - VANESSA GÓMEZ
NÁUTICA

Pablo Torres, el sevillano que cruzará el Atlántico a bordo de su vela

Será el único representante andaluz en participar en la regata internacional «Mini Transat» que comenzará el 1 de octubre

SevillaActualizado:

La Plaza de España amaneció este lunes con un barco «atracado» entre sus losetas cuadradas de granito. Lo hacía para presentar la aventura que llevará a cabo Pablo Torres a partir del 1 de octubre. El sevillano participará en la Mini Transat 2017, como único representante andaluz en esta regata internacional de 9.000 kilómetros de navegación en solitario y sin ayuda externa durante un mes.

La aventura arranca en La Rochelle (Francia) y tiene una sola parada en Las Palmas de Gran Canarias, para continuar desde allí hasta la isla caribeña de Martinica. Más de 4.500 millas náuticas de navegación en solitario en un barco de 6,5 metros de eslora y que llega a alcanzar los 20 nudos de velocidad (37 km/h). El joven sevillano tendrá que competir con otros 86 participantes de todo el mundo, entre ellos seis españoles.

La competición se realiza sin ninguna ayuda externa, de hecho, está prohibido el uso de cartas de navegación electrónica, es decir, se hace a la antigua usanza, con cartas marinas de papel. Esto no es impedimento para Pablo, más bien todo lo contrario, ya que está más cerca que nunca de cumplir su ansiado sueño. «Ya lo intenté en la Mini Transat 2013 con un barco diseñado y construido por mí, El Bicho, pero se rompieron los timones en un traslado de Marsella a Génova. No pudo ser y fue una pena», dijo. Ahora viene con la ilusión renovada y con muchas ganas de afrontar este nuevo reto con El Bicho II, una vela comprada de segunda mano que cuida como si se tratase de su más fiel aliado.

No le dan miedo tampoco los huracanes y las condiciones climáticas adversas que están azotando actualmente las Antillas. «En la época que vamos, en teoría, no hay huracanes, pero el cambio climático está revuelto. Para esos casos tenemos un procedimiento específico, en el que es primordial salir de la zona en la que interactúa el tifón», explicó el sevillano.

No obstante, los barcos tienen instalado un sistema de seguridad moderno y otro de seguimiento en tiempo real. «El Mini Transat lleva cuarenta años organizándose y la seguridad siempre va por delante. Si hay que retrasar la competición no lo dudan», afirmó.

Es curiosa la pasión de Pablo en una ciudad donde no existe el mar. Cuenta que comenzó a navegar por el Guadalquivir desde que era muy joven con tan solo 7 años. Se inició en la vela ligera en el Club Náutico de Sevilla y luego se trasladó a Puerto Sherry, en el Puerto de Santa María (Cádiz), en su etapa juvenil. Llegó a formar parte del equipo preolímpico español de la clase 470.

En 2004, le surgió la oportunidad de embarcarse en la Nao Victoria como jefe de guardia y formó parte de la tripulación que dio la vuelta al mundo junto al mítico navegante José Luis de Ugarte durante dos años. Confiesa que en las bodegas del buque fue donde le entró «ese gusanillo» de cruzar el atlántico en la Mini Transat y a su regreso se graduó en Ingeniería naval. «Esta competición es la cuna de las regatas y yo tenía que estar ahí».

Pablo Torres tiene un espíritu competitivo pero su objetivo es alcanzar a la meta. «Todo el que llega, triunfa, porque es muy difícil», señaló. Para llegar a la línea de salida es de por sí una competición más. «Te exigen completar 2.000 millas y una preparación mínimas de dos años» explicó.

El regatista dice que va a vivir en el presente durante la competición y está seguro de que no dará lugar a los momentos de soledad. «La gente que me ha ayudado hace que tenga más fuerza». Es por eso que ya está pensando en su siguiente sueño: construir con sus propias manos El Bicho III.

Campaña de crowfunding

Con el fin de lograr apoyo económico para su aventura, Pablo ha puesto en marcha una campaña de «crowfunding» para todos aquellos que quieran colaborar dando un empujón final a la realización de su sueño. Su prioridad es sufragar el coste que supone traer el barco desde la isla caribeña Martinica. La página web para realizar esta financiación colectiva es https://es.ulule.com/pablotorres-mini-transat/ y en ella, además, se puede seguir la competición a tiempo real, obtener información sobre la misma e incluso conocer el presupuesto restante para cumplir con el objetivo.