Casa Luca de Tena, valorada den 7 millones de euros
Casa Luca de Tena, valorada den 7 millones de euros - J. M. SERRANO

El pabellón de Hungría y la Casa Luca de Tena no se han vendido en la subasta de Zent

Ambos edificios tienen hipotecas que duplican y triplican su valor de mercado

SEVILLAActualizado:

El pabellón de Hungría en la Expo 92 y la Casa Luca de Tena, valorados en 7 y 3 millones de euros, no se han adjudicado finalmente a ningún postor ni a bancos hipotecantes en la subasta de los activos del imperio inmobiliario de Luis Portillo, según ha podido saber ABC. El plan de liquidación del grupo Zent y trece de sus empresas no incluía un plan alternativo en caso de que algún bien quedara sin adjudicar, por lo que aún no está claro qué suerte correrán.

El plan de liquidación del grupo Zent, que llegó a tener un «agujero» de 1.529 millones de euros, pretendía recaudar por medio centenar de activos 45 millones de euros. Entre esos activos se citaban tres fincas rústicas y dehesas, la Casa Luca de Tena, el pabellón de Hungría, terrenos urbanizables, garajes, apartamentos, naves, atraques de barcos y plazas de aparcamiento. Finalmente, la administración concursal que ostenta la consultora BDO ha adjudicado en la subasta todos los activos menos el citado pabellón, ubicado en la Cartuja, y la Casa Luca de Tena, situado en la avenida de la Palmera.

En cuanto a la Casa Luca de Tena, es propiedad de Expo-An, una de las empresa del grupo Zent. Es un palacete que fue ejecutado entre 1923 y 1926 para don Torcuato Luca de Tena por su primo Aníbal González, autor de la Plaza de España. El inmueble tiene 1.753 metros cuadrados sobre una parcela de 3.539 metros en una de las zonas más exclusivas de la capital andaluza. La casa está hipotecada en más de 20 millones de euros, aunque su valor es de poco más de 7 millones.

Sobre la Casa Luca de Tena, que fue sede del BBVA antes de pasar a Expo-An, pesan tres hipotecas por 24,7 millones de euros de varios bancos. Además, sobre él pesan embargos del Ayuntamiento de Sevilla. Su estado de conservación es bueno, sobre todo después de que en 2015 se sometiera a obras de emergencia por 80.000 euros para evitar el desplome de su muro exterior, del que habían robado parte de su friso cerámico. La casa está inscrita en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, por lo que cualquier intervención debe respetar su fachada, su composición, cubiertas, elementos singulares, jardines, vegetación y cerramientos, no pudiéndose aumentar la edificabilidad de la parcela.

En cuanto al pabellón de Hungría, es propiedad de Atymsa, también de grupo Zent, está tasado en 3 millones de euros. El inmueble también está protegido en el Catálogo de Patrimonio Histórico de la junta, por lo que no puede modificarse ni trasladarse. El edificio, diseñado por el arquitecto Imre Makovecz, está ubicado en medio de un parque empresarial y está hecho en madera. Tiene 1.468 metros cuadrados de parcela y 1.200 metros cuadrados construidos. Por sus características arquitectónicas no puede tener otra utilidad que no sea expositiva.

El pabellón de Hungría ha sufrido también la acción de los vándalos, lo que obligó a reforzar sus ventanas con hierros. En 2002, fue comprado por Atymsa por 1,2 millones de euros a Epsa, empresa pública de la Junta de Andalucía. El inmueble está hipoteca en más 8 millones de euros.

En noviembre de 2016 tuvo lugar la subasta de los últimos activos que quedaban del grupo Zent, del empresario Luis Portillo. En la primera subasta no pudo pujarse por menos del 50% del valor del bien. La segunda no estuvo sujeta esta a ningún tipo mínimo en las ofertas que se realizaron. Finalmente, todos los inmuebles, salvo la Casa Luca de Tena y el pabellón de Hungría, se adjudicaron a entidades financieras que aparecían como primer hipotecante o a inversores particulares.