Momento cumbre del espectáculo de Sicab
Momento cumbre del espectáculo de Sicab - RAÚL DOBLADO
SICAB 2017

El mundo del caballo hace una defensa de lo propio en Sicab en Sevilla

La organización rinde homenaje a la Guardia Civil y la Policía Nacional

SEVILLAActualizado:

El Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla es desde ayer la gran cuadra del caballo de pura raza español. Los más de mil ejemplares que participan en el Sicab se acomodaron ayer en las instalaciones habilitadas para participar en las competiciones y ser expuestos para la venta. Este magnífico escaparate es también punto de reencuentro entre ganaderos de todo el mundo que cumplen con su visita anual a la capital andaluza. Durante esta edición se harán continuos guiños al 25 aniversario de la Expo 92 como la presencia de la mascota Curro, a la que volvió a dar vida Lucía Tejero, la misma actriz que es ocultó bajo ese disfraz durante todos los meses que duró la muestra universal.

El pabellón 1 de Fibes, donde se encuentran los expositores de los criadores, se convirtió en el epicentro de la actividad durante esta primera jornada de inauguración. Los responsables de cada yeguada invitaban a pasar a conocidos y compañeros con la familiaridad del que recibe en su casa. ‘Vienen de todas partes del mundo, por aquí me he encontrado con un amigo de Costa Rica, de la Yeguada Joche, que ha hecho un viaje largüísimo’, comentó Juan Manuel Crespo, uno de los criadores. A pocos metros disfrutaba del espectáculo Ramiro Vega, ataviado con sombrero Tejano, junto a María, su mujer. Ambos han viajado desde California para saludar a viejos conocidos como Gregorio Ruiz, de la Yeguada Ribera Navarra.

El trabajo resultó frenético en esta primera jornada inaugural durante la que se celebraron pruebas de morfología y doma clásica. Todo el personal desplazado por las ganaderías mimaron con sumo cariño a los magníficos ejemplares que desfilarán por el albero de Sicab, que recibió también la visita de las autoridades. Representantes de todas las administraciones estuvieron presentes durante el estreno del espectáculo ecuestre que presenciaron el delegado del Gobierno central, Antonio Sanz, los consejeros de la Junta de Turismo y Agricultura, Francisco Javier Fernández y Rodrigo Sánchez Haro y la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Carmen Castreño. Esta vez no hubo declaraciones ni largas intervenciones para no restar tiempo al apretado programa.

Tampoco faltó la tradicional entrega de premios que concede el fotógrafo Rafael Lemos en su expositor y que este año han recaído en los ganaderos Joaquín Conesa y Jaime Guardiola y en el presidente de la empresa pública Expasa, Carlos Escribado, que tiene a su cargo a la Yeguada de La Cartuja-Hierro del Bocado.

Puntual y con un lleno absoluto de público, arrancó el montaje, dirigido por el ganadero Antonio Molla, durante el que se rindió un homenaje a la Guardia Civil y la Policía Nacional, que trajeron sus escuadrones de caballos para recibir el galardón. Con este gesto, la organización de la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (Ancce) quiso respaldarlos en un momento tan complicado. Los encargados de recogerlos fueron el jefe del a cuarta zona de la Benemérita, Manuel Contreras Santiago y el jefe superior de Policía de Andalucía Occidental, José Antonio de la Rosa.

El plato fuerte de este año fue la presencia del artista Lorenzo, que llaman el `francés volador’, muy conocido entre los aficionados al caballo sus habilidades en la doma natural. En la pista se pudieron ver tres cobras de yeguas, procedentes de la Yeguada Militar y la del Bocado, así como enganches de competición y de doma vaquera, que será la modalidad protagonista de esta edición. El pentacampeón de España, Rafael Arcos, se puso al frente de este número que sorprendió a los asistentes. La infancia también estuvo representada con un montaje del centro ecuestre Al Alba, de Ciudad Real, que interpretó con niños una fantasía titulada Sueño con los angelitos.

De esta manera, el espectáculo ecuestre ha querido dar un giro hacia lo clásico y hacer una reivindicación de los propio para mostrar al caballo de pura raza español en la tradición y en su medio natural.