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Meshveliani, el mafioso que vivía escondido en Felipe II

La operación contra la organización especializada en reventar pisos acaba con 55 detenidos

Uno de los detenidos en la anterior operación Aikon durante los seguimientos que le hizo la Policía
Uno de los detenidos en la anterior operación Aikon durante los seguimientos que le hizo la Policía - ABC
SILVIA TUBIO / PABLO MUÑOZ - @latubio Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Una investigación contra la mafia georgiana, asentada en España desde hace años, llegaba el martes hasta Sevilla, más concretamente al barrio de Felipe II, donde se escondía uno de los jefes de esta organización criminal, de las más peligrosas del mundo. Eisher Meshveliani, de 57 años, había huido de Madrid donde sentía la presión policial. Pero al final no ha podido burlar el cerco y caía ayer por la mañana en las inmediaciones de su escondite.

La operación dirigida por el juzgado central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción persigue atacar el entramado de células que desde distintos puntos del país se dedican a los robos de viviendas. Además de la detención efectuada en Sevilla, los agentes realizaron otros 54 arrestos más; muchos de ellos en el barrio madrileño de Usera y en Barcelona. Los funcionarios policiales de la Udyco Central y de la Brigada de Policía Judicial de Madrid también actuaron en Baracaldo (Vizcaya), Sabadell y Alicante.

El cabecilla que se escondía en Sevilla tenía encomendada la labor de coordinación de las células que operan en el país. En los últimos meses, la Policía Nacional había ejecutado varios golpes contra algunos de estos grupos, muy activos en la capital madrileña, capaces de robar 14 viviendas en una semana o hasta seis en un día. Con el dinero y las joyas que sustraían, se financiaban otras actividades del grupo y el consumo de drogas de sus soldados. Estas mafias operan con una suerte de caja común donde van a parar todo lo que obtienen a través de sus fechorías.

En agosto, un mes y medio después de una operación en la que eran detenidas 18 personas, trece de las cuales fueron enviadas a prisión, la Policía Nacional volvía a actuar contra las bandas revientapisos con la detención en distintas localidades de Madrid de siete personas, dos de las cuales fueron enviadas a prisión. Los agentes recuperaron numerosas joyas, dispositivos electrónicos, teléfonos móviles y 11.310 euros en efectivo procedente de los asaltos.

Este intenso trabajo policial fue lo que provocó la huida a Sevilla del jefe de la mafia.En el momento de la detención a Meshveliani le intervinieron documentación y teléfonos móviles. Está previsto que comparezca hoy ante la Audiencia Nacional, en Madrid.

Insólita decisión judicial

Esta investigación es continuación de la «operación Aikon», realizada en julio de 2015 en la que fueron detenidos igualmente decenas de individuos responsables de buena parte de los robos en domicilios perpetrados en Madrid. La organización estaba dirigida por el último vor v zakonen o kanonieri kurdi (ladrón de ley) que actuaba en España, Zviad Darsadze. Así se denomina a los jefes de esta organización, ladrones veteranos con galones.

Por aquel entonces, Darsadze estaba en libertad tras haber sido detenido en la «operación Java». Tras la nueva caída quedó libre otra vez por una insólita decisión del titular del juzgado de Instrucción 43 de Madrid, pero ese criterio fue corregido por la Sala correspondiente de la Audiencia y en la actualidad está en prisión.

Sin embargo, mucho de los georgianos arrestados en 2015 quedaron en libertad entonces y salieron de España. Fueron sustituidos por individuos de la misma nacionalidad y organización, que fueron enviados desde Italia. Varios de los ahora apresados, como Eisher Meshveliani, están acusados de proporcionar pisos a esos individuos como base de operaciones o suministrarle documentación falsa y las zonas concretas para «trabajar».

Se envalentonaron

Las fuentes consultadas destacan que esta operación ha sido más compleja que la Aikon porque la mafia atacada entonces se hizo más fuerte, se envalentonó tras las sorprendentes decisiones del titular del juzgado 43 de Madrid, que poco tiempo después se inhibió en favor de la Audiencia Nacional. Ahora las diligencias las instruye la magistrada Carmen Lamela, titular del juzgado Central 3.

Tras la detención de Zviad Darsadze su sucesor como jefe de la organización mafiosa fue un individuo identificado como Spartak Japaridze un capo relativamente de nuevo cuño que fue condenado en su país a 18 años por intento de asesinato. Se ha dictado una orden de detención contra él y se cree que podría encontrarse en Italia.

Su mano derecha en España era Eisher Meshveliani, que contaba con varios colaboradores que le comunicaban las novedades.

Las células que coordinaba el detenido en Sevilla no eran estables. Estaban formadas por entre dos y hasta diez individuos y sus miembros rotaban en función de las circunstancias.

La mafia georgiana se encuentra detrás del 60 por ciento de los asaltos a viviendas que se cometen en Madrid, según las fuentes consultadas por ABC, y estaba desplegando sus tentáculos hacia otras zonas del país.

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