Sucesos

Matan a un español en Santo Domingo tras denunciar al «Dioni de Almensilla»

Dos sicarios tirotearon al empresario tras una disputa en República Dominicana con el estafador sevillano

Iñaki Bilbao momentos después de ser tiiroteado
Iñaki Bilbao momentos después de ser tiiroteado - ABC
Javier Chicote - Actualizado: Guardado en: Actualidad

José Ignacio Bilbao Mezo, Iñaki para los amigos, era un próspero empresario bilbaíno de 59 años que llevaba la mitad de su vida afincado en la República Dominicana. El pasado 19 de agosto Iñaki salió de su casa, en el elitista barrio de Bellavista de Santo Domingo, al volante de su flamante Audi Q5 blanco recién comprado. Dos jóvenes en una motocicleta le adelantaron y efecturaron cinco disparos:primero dos a tráves de la luna delantera y luego tres más desde la ventanilla derecha de la «yipeta», como llaman allí a los todoterreno.

Dos de los proyectiles le impactaron en el costado derecho, pero el empresario sobrevivió a la balacera, y a la luz de las fotografías que difundió la prensa local parecía que su estado no era de letal gravedad. Iñaki fue trasladado al Centro de Diagnósticos y Medicina Avanzada (Cedimat) de la capital dominicana, donde comenzó a recuperarse. Los amigos que lo visitaron se alegraron de que todo apuntaba a que se iba a superar. Pero, repentinamente, una serie de complicaciones lo llevó a la muerte el 1 de septiembre.

En un principio se apuntó a que se trataba de un vulgar robo, hipótesis que el más mínimo análisis de los hechos descartó:los autores de los disparon no se llevaron nada, ni las pertenencias del empresario ni el vehículo. Se limitaron a tirotear a Iñaki y huir a toda velocidad. La hipótesis más plausible es que eran dos sicarios que se limitaron a hacer su trabajo a cambio de un puñado de pesos.

La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación, que permanece bajo secreto, pero con un secreto a voces:«A Iñaki lo mataron por un litro de aceite de oliva», como apuntan a ABCfuentes próximas al finado.

Iñaki Bilbao se ganaba muy bien la vida distribuyendo en República Dominicana aceite de oliva y conservas españolas. Importaba los mejores aceites vigen extra de una centenaria almazara jienense y también conservas vegetales de la mejor huerta riojana. Los testimonios recabados por ABCapuntan a una disputa por el aceite como posible móvil del crimen. Solo unos días antes del atentado contra Iñaki, fue detenido en Santo Domingo Julio Mateos, más conocido como «el Dioni de Almensilla». El sevillano más buscado de los últimos tiempos había huido en mayo de 2015 tras provocar un desfalco de 3,9 millones de euros. Julio Mateos era el tesorero de la junta de compensación del Sector F de Almensilla, un desarrollo urbanístico en el Aljarafe del que fue desviando fondos para invertirlos en su negocio de aceite.

«El Dioni de Almensilla» vendía aceite de semillas o de orujo, e incluso aceite lampante, el que se usa como combustible para lámparas, haciéndolo pasar por aceite de calidad. Cuando la Policía Nacional estaba a punto de arrestarlo, «el Dioni de Almensilla»huyó hacia el Caribe. Fue a parar a la República Dominicana, donde impulsó el negocio que conocía:vender aceite de mala calidad, incluso tóxico, como si fuera virgen extra. Ahí es donde su vida se cruzó con la de Iñaki Bilbao.

El empresario vizcaíno, harto de que sus clientes le dijeran que otros vendían aceite virgen extra español a mitad de precio, mandó analizar una botella de la competencia. Las conclusiones del laboratorio de la Dirección General de Aduanas están en el documento que hoy revela ABC y son tajantes:«Un aceite de mala calidad. Además presenta un alto contenido de grasas trans, las cuales son dañinas para la salud». Envió el documento a sus clientes, a los que les decía «¿veis?, este aceite no es como el mío».

Según ha sabido este diario, Iñaki también puso estos hechos en conocimiento de las amistades que tenía en las fuerzas de seguridad, uno de ellos un general del Ejército dominicano. «El Dioni de Almensilla» fue arrestado por el asunto del aceite, según publicó la prensa local, y se comprobó que estaba en el país en situación irregular. Además, las autoridades dominicanas vieron que sobre Julio Mateos pesaba una orden de busca y captura de Interpol. Fue extraditado a España y puesto a disposición de nuestras autoridades en el aeropuerto Adolfo Suárez, el pasado 16 de agosto.

Solo tres días después los dos sicarios tirotearon a Iñaki. Entre los amigos del vasco, incluido un policía, apuntan a un misterioso italiano, socio del «Dioni de Almensilla», que no fue arrestado y que es «el que más tenía que perder» con las denuncias de Iñaki.

El vasco estaba plenamente integrado en República Dominicana. No se casó ni tuvo hijos, pero gozaba de un amplio grupo de amistades, que lo describen como «muy querido», y alguna que otra novia dominicana. Tras fallecer en el hospital, fue incinerado. Sus cenizas volvieron a su Vizcaya natal treinta años después de que Iñaki hiciera las Américas.

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