El cuerpo incorrupto de Doña María Coronel - ABC

La leyenda de María Coronel: una vida de virtud, castidad y sufrimiento en la Sevilla medieval

Cada 2 de diciembre, el templo de Santa Ines abre sus puertas para que se pueda contemplar el cuerpo incorrupto de Doña María Coronel

SEVILLAActualizado:

Una vez al año, el templo que alberga el convento de clausura de Santa Inés, en pleno centro de Sevilla, abre sus puertas para que todos los fieles puedan contemplar el cuerpo incorrupto de Doña María Conorel. Tal día como hoy, cuenta la leyenda, murió una de las mujeres más importantes en la historia de Sevilla. La suya había sido una vída salpicada por luchas de poder real, amenazas, acoso y una continua lucha por mantenerse íntegra, a su fe y a su señor.

«Nos encontramos en la Sevilla del siglo XIV, capital de la Andalucía del Guadalquivir, en una tierra reinada por Pedro I El Cruel. Doña María Coronel es el prototipo de la mujer sevillana del siglo XIV, extremadamente inteligente, pura y fiel a su círculo aristocrático» explica a ABC Manuel García, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Sevilla.

María era la hija mayor de Alfonso Fernández Coronel, noble sevillano, vasallo directo del rey Alfonso XI, alguacil mayor de la ciudad de Sevilla, que participa activamente dirigiendo las milicias municipales de la ciudad, en la batalla del Salado, 1340, y en el cerco de la ciudad de Algeciras. Es fiel al rey Alfonso XI y a su favorita, Leonor de Guzman, y a los hijos nacidos de ésta. Especialmente al futuro Enrique II, conocido infante Enrique de Trastamara. Por lo tanto, su esposo y padre son enemigos del rey Pedro I.

Se trata de un momento histórico en el que dos linajes se disputan el trono de Castilla y Pedro I hará todo lo posible por conseguir el poder absoluto, y también el favor de Doña María Coronel de la que cae completamente prendado. Su obsesión por la dama sevillana no hará más que incrementarse por cada rechazo de ésta. Así que el monarca no lo dudó y acabó con su mayor obstáculo: mató al esposo de ésta, Juan de la Cerca y confiscó todos los bienes de Doña María.

Retrato de María Coronel
Retrato de María Coronel - ABC

Hundida en un gran pesar, ya viuda toma los hábitos y se refugia en el convento de Santa Clara de Sevilla, en busca de una vida de recogimiento, y sobre todo, alejada del rey Pedro I. Sin embargo, los muros del convento no impedirían que el monarca prosiga en su intento por hacerse con el amor, o la entrega de María Coronel. Hasta que un día, tras escapar de las pretensiones de El Cruel, huyó hasta la cocina del convento y se vertió aceite hirviendo en su cuerpo.

Prefirió desfigurar su bello y su armoniosa figura antes que caer en las manos de su acosador real. Fue su salvación, al menos, ya no tuvo que negar una y mil veces los requerimientos de Pedro I.

Años más tarde, cuando muere Pedro I a manos de su hermanastro Enrique, el nuevo monarca devolvió los bienes a las hermanas Coronel. Nuevamente poseedora de una importante fortuna e inmuebles, María Coronel y su hermana Aldonza fundaron el convento de Santa Inés en el solar del antiguo palacio de su padre; allí se trasladaron en 1376 con las monjas del convento de Santa Clara.

Hornacina con el cuerpo de María Coronel en el convento de Santa Inés.

Según la tradición popular, Doña María Coronel falleció el 2 de diciembre de 1411, a los 77 años de edad y siendo la primera abadesa del nuevo convento.

Su leyenda se acrentó aún más cuando siglos más tarde, en 1626, durante el traslado de sus restosmortales, se descubrió su cuerpo incorrupto, y con las marcas de quemaduras aún en su rostro y el cuello.