Tribunales

El jurado declara culpable de asesinato al acusado del crimen del vicario de San Isidoro

José Eugenio Alcarazo sabía lo que hacía cuando buscó al sacerdote para matarlo a cuchilladas

El tribunal reconoce también que tenía afectada de manera leve su capacidad de control

José Eugenio Alcarazo ha sido declarado culpable de asesinar al tío de su mujer, vicario en San Isidoro
José Eugenio Alcarazo ha sido declarado culpable de asesinar al tío de su mujer, vicario en San Isidoro - RAÚL DOBLADO
SILVIA TUBIO - @latubio Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

El jurado ha declarado por unanimidad culpable de asesinato a José Eugenio Alcarazo, quien matara de varias cuchilladas al vicario de San Isidoro, Antonio Carlos Martínez Pérez, tío de su mujer, en julio del año pasado.

Los miembros del tribunal han dado a conocer su decisión este martes, pasada la una y cuarto de la tarde. 24 horas antes se habían retirado a deliberar después de que el presidente les entregara el objeto del veredicto.

Para alcanzar esa decisión, el tribunal ha respondido de manera afirmativa y unánime a la pregunta planteada por el presidente en el objeto del veredicto sobre si el acusado abordó al cura en el portal de su domicilio, y «con ánimo de acabar con su vida, le asestó un total de nueve cuchilladas, varias de las cuales penetraron en el tórax y el abdomen, y una en concreto le alcanzó el corazón, causándole así la muerte» de manera casi inmediata.

Los elementos de convicción sobre los que se sostiene el veredicto del tribunal popular son los informes de los forenses y la declaración de los testigos y del propio acusado, que desde el momento de su detención, poco después de haber acuchillado al vicario, reconocía la autoría.

A la Policía le contó que había elegido los cuchillos más grandes y cómo gritaba la víctima de dolor

A pesar de que en la vista oral José Eugenio Alcarazo aseguró que no recordaba nada, varios policías declararon cómo les contó que le había asestado varias puñaladas al sacerdote, que había elegido los cuchillos más grandes o que sólo escuchaba los gritos de la víctima cuando la estaba atacando.

Otro de los aspectos claves de este procedimiento era determinar en qué estado mental cometió el crimen el procesado. La defensa de José Eugenio sostuvo que había sido víctima de una enajenación mental porque culpaba al sacerdote de la ruptura de su relación de pareja. Por eso solicitaba la absolución, en aplicación de una eximente completa; y en caso de no prosperar, el reconocimiento de una atenuante muy cualificada por arrebato emocional.

El jurado considera probado que el acusado sabía lo que hacía cuando buscó a la víctima para darle muerte y no le dio ninguna opción de defenderse ya que fue un ataque sorpresivo; de ahí la calificación de asesinato por la alevosía.

Pero también reconoce que tenía su capacidad de control afectada leve o moderadamente. Si bien en este punto no ha habido unanimidad, sino que seis de los nueve miembros han votado favorablemente a esa circunstancia atenuante.

Culpaba a la víctima de su crisis matrimonial

En donde sí ha habido también acuerdo absoluto de los miembros del jurado es en el contexto en el que se produjo el crimen. El procesado responsabilizaba al fallecido de su crisis matrimonial. Su mujer se había negado a retomar la convivencia debido a la mala relación que José Eugenio mantenía con los tres hijos que ella había tenido en una relación anterior.

El crimen del sacerdote fue retransmitido vía whatssap casi en tiempo real. Nada más atacar a la víctima, el condenado mandó varios mensajes a su mujer para contarle lo que acababa de hacer y que debía de haberlo hecho antes.

La acusación particular no descarta recurrir

Concluida la lectura del veredicto, la Fiscalía ha mantenido su petición de 20 años de cárcel por asesinato. La acusación particular, que defiende los intereses de la familia del sacerdote, se ha adherido a esa petición del Ministerio Fiscal; si bien la letrada ha anunciado que no descartan recurrir la sentencia porque persiguen la aplicación de la prisión permanente revisable. Un elemento que fue sacado del objeto del veredicto por parte del presidente del tribunal; por eso el jurado no ha tenido que pronunciarse sobre esta condena.

Sí lo ha hecho informando desfavorablemente a que José Eugenio acceda a un indulto total o parcial.

La defensa ha solicitado que al condenado le impongan la pena inferior por asesinato, «ya que en los hechos hay una base patológica». Igualmente rechazan que se incorporen penas accesorias como la prohibición de acercarse a la familia del sacerdote o la imposibilidad de residir en Sevilla cuando salga de prisión.

Ésta ha sido la primera vez que en un juicio se ha invocado a la nueva pena de la prisión permanente, incluida en la última reforma del Código Penal aprobada por el actual Gobierno en funciones y que ha suscitado mucho debate político, ya que la mayoría de la oposición se opone a esta medida.

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