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Juan Vicente Boo: «Francisco es como un iceberg. Vemos la décima parte de lo que hace»

Presentó en Sevilla su libro «El Papa de la alegría», en el que ofrece una panorámica sobre la personalidad, el pensamiento y las acciones de su Pontificado

Juan Vicente Boo
Juan Vicente Boo - Raúl Doblado
AURORA FLÓREZ Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Ha conocido tres Pontífices en la década que lleva ejerciendo de corresponsal de ABC en el Vaticano, a donde llegó después de permanecer llevando el peso de la información en Nueva York, Bruselas y Hong Kong. Juan Vicente Boo, experto en periodismo económico, militar y diplomático, se sumergió desde 1998 en los entresijos del estado independiente más pequeño del mundo. Ahora, acaba de publicar «El Papa de la alegría» (Espasa), en el que ofrece una profunda panorámica sobre la personalidad, el pensamiento, las acciones y los retos del Pontificado de Francisco, el Santo Padre que ha revolucionado a católicos y no católicos.

Para Juan Vicente Boo, para quien « Benedicto era el de la verdad y muy cariñoso en la distancia corta. Juan Pablo II era el Papa del valor y un gigante, Francisco es el Papa de la alegría, una persona de gran corazón y se le ve. Es un gran intelectual, pero lo oculta. Es un argentino con la disciplina de trabajo de su familia de inmigrantes piamonteses. Y es una persona extraordinariamente valiente.

En estos últimos tiempos, la exhortación apostólica Amoris Laetita ha levantado revuelo tanto entre sus acérrimos como en sus detractores, sobre todo porque en muchos sectores se ha considerado inaceptable que los divorciados de nueva unión puedan comulgar, algo que para el autor del libro se resume en que «Francisco se orienta por el Evangelio y la prioridad de Jesús era que no necesitan médicos los sanos sino los enfermos. El Papa quiere que todos vuelvan a casa como el hijo pródigo y por eso recibe con las manos abiertas a las personas que han tenido la mala suerte de fracasar en su primer matrimonio».

En igual medida se refiere al perdón que todos los sacerdotes pueden ya conceder a las mujeres que hayan abortado, que correspondería a «la parábola del padre misericordioso, Dios Padre. Aunque algunos católicos sufren el síndrome de hermano mayor cuando el padre perdona y hace fiesta y se enfadan».

Sobre las críticas que recibe por lanzar afirmaciones contrarias a las doctrinas de la Iglesia, Juan Vicente Boo cree en la solidez doctrinal del Papa y opina que «es criticado tan sólo en algunos ambientes cerrados que no quieren abrirse. En comunicación se llaman «cámaras de eco» porque sólo se escuchan a sí mismos».

En el libro hay un capítulo titulado «Secretos», en el que Boo, que piensa que Francisco «es como un iceberg y que sólo vemos la décima parte de lo que hace cuenta» detalles de la vida del Papa, que «se levanta a las cuatro, reza cuatro horas y trabaja nueve horas cada día. Habla cada semana con centenares de personas. Recibe más besos y abrazos que cualquier persona en el planeta. Con 80 años lleva un ritmo de trabajo que agotaría a dos personas de 40». Añade que Francisco «Lleva veinticinco años sin ver la televisión. No tiene tableta ni móvil, sino un teléfono fijo y una agenda negra con millones de números. Sin embargo, es la persona con la mayor reputación en las redes sociales. Sus tuits recuerdan el Evangelio, el libro más retuiteable».

Juan Vicente Boo apunta que el Papa es un «conservador inteligente. Conserva lo esencial, que es justo lo que leemos en el Evangelio y tira con todos los lastres que arrastra la Iglesia de los últimos dos siglos», mientras que sobre su intención de reformar la Curia Vaticana dice que «la mayor parte de las personas de la Curia le entienden ya. Otros no lo harán en la vida como tampoco entienden servir. Con Francisco, la Curia ha dejado de ser importante. Él habla al mundo con sus gestos, con su cariño y con su alegría».

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