Imagen de uno de los ejercicios sobre bullying que implica la intervención de toda la comunidad educativa
Imagen de uno de los ejercicios sobre bullying que implica la intervención de toda la comunidad educativa - ABC
EDUCACIÓN

Jornadas contra el bullying en Sevilla: «Los niños consentidos son adultos psicópatas»

Este sábado tendrá lugar en Sevilla las primeras jornadas formativas sobre mediación en las aulas en relación a los casos de acoso escolar

SevillaActualizado:

Más de sesenta casos de acoso escolar denunciados en el pasado año desde Andalucía han sido calificados de «urgente» intervención, es decir, cinco casos al mes en los que se detecta un «claro riesgo» de bullying en los centros escolares. El Gobierno los ha puesto en conocimiento de la inspecicón educativa de la Junta, pero las medidas no son suficientes porque las cifras van en aumento.

«Aquí no hay culpables, ni reos», dice Rafael Nieto, psicólogo, terapeuta familiar y asesor del Centro de Formación del Profesorado de la Junta de Andalucía. Hasta el momento se castigaba al alumno agresor, pero ahora la sanción queda al margen y prevalece la reparación del daño desde un enfoque inclusivo. «La intervención que debe realizarse pasa por atender tanto al acosado, como a quien ejerce el acoso, incluyendo a toda la comunidad educativa: familias, docentes, equipo directivo y estudiantes».

Normalmente, los «alumnos acosadores» no tienen el mejor de los entornos o, incluso, sus padres con un buen nivel socioeconómico no han sabido ponerles «límites». «Los niños consentidos son adultos psicópatas», afirma con rotundidad Alma Serra, presidenta de la cooperativa andaluza especializada en educación emocional (Rumbos), asesora psicopedagógica en escuelas infantiles y especialista en mediación escolar y acoso.

«Cuando un niño pega, algo pasa, y hay que saber el por qué», cuenta Serra. Según la especialista, es muy importante trabajar con todos los implicados, incluso con los alumnos testigos. «Los casos de bullying son conocidos por los compañeros del acosado. Ven cuando les pegan, les insultan o les quitan el bocadillo. Por eso, planteamos un novedoso programa construido desde la experiencia».

La forma de actuar se realiza en el aula sin mencionar al agresor o agresores y se comienza a trabajar. Del mismo modo, se actúa con las víctimas para reparar el daño. «No recomendamos que se cambien de colegio, porque a estos menores les vuelven a acosar. Es lo que llamamos indenfesión aprendida. Por lo que huir no es la solución», asegura Serra.

Educación emocional

Este sábado tendrá lugar las primeras jornadas sobre mediación en el aula donde se explicará cómo implementar un programa de educación emocional para la prevención del acoso escolar y una metodología de actuación en el caso de que exista el conflicto, la violencia o el bullying. «Lo que hablaremos está basado en la neuroeducación desde una perspectiva humanista, algo que cada vez es más demandado en los colegios», explica Rafael Nieto.

En las jornadas incluirán una sesión de meditación para serenar todo el funcionamiento, sobre todo, cuando el mundo infantil está rodeado de tantos estímulos violentos como las redes sociales, los medios de comunicación y los videojuegos. «Hablamos de la violencia imitativa en los niños, porque cuando ven imágenes duras y violentas les provocan estrés en el cerebro, lo que aumenta la posibilidad de agreder al compañero, incluso, a los padres».

Además, en las jornadas se trabajará sobre un caso real, habrá una mesa redonda y un taller sorpresa. «Ofrecemos un modelo alternativo. No vamos a buscar culpables, vamos a reconstruir la convivencia», insiste Nieto.

Cabe recordar que existe un teléfono estatal contra el acoso, el 900 018 018. Funciona las 24 horas y es gratuito.