POL√ćTICA MUNICIPAL

Los frentes se multiplican para el Ayuntamiento de Sevilla a mitad de mandato

Se acumulan los conflictos en las áreas de Muñoz: el ICAS, Turismo o la Gerencia de Urbanismo son ya polvorines

Espadas y Mu√Īoz, durante un pleno reciente
Espadas y Mu√Īoz, durante un pleno reciente - VANESSA G√ďMEZ

Tras un primer año bastante tranquilo y con escasa actividad opositora, losfrentes abiertos para el Ayuntamiento sevillano se han multiplicado conforme se ha ido atravesando el ecuador de mandato. Y no lo han hecho tanto por la presión de otros partidos como por las iniciativas adoptadas desde el propio equipo de gobierno para transformar áreas y cambiar estructuras municipales, planes que podrían entenderse como poco prioritarios y que se han ido complicando hasta meter al gabinete socialista de Juan Espadas en verdaderos problemas cuando pensaban que el camino iba a ser bastante más sencillo.

Si hasta hace unos meses las principales complicaciones se concentraban en las áreas gestionadas por el delegado Juan Carlos Cabrera (Movilidad, Seguridad y Fiestas Mayores), el arranque del verano trasladó buena parte de los conflictos al también vasto territorio que queda bajo la supervisión del otro concejal con competencias de verdadero peso, Antonio Muñoz (Hábitat Urbano, Turismo y Cultura), al que le han empezado a crecer los enanos en la totalidad de los ámbitos municipales que lidera.

El fin del ICAS

El conflicto que de manera más reciente ha copado titulares, especialmente porque el propio Muñoz ha realizado anuncios al respecto, es el de la crisis del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), que prácticamente ha certificado su defunción. El mismo edil expuso esta pasada semana que el organismo necesita una «reconversión radical» puesto que su modelo de funcionamiento «no es útil». Muñoz hizo ver que hay que darle «un giro de 180 grados al ICAS» incluyendo en la entidad a «profesionales del sector y creadores» con la idea de «darle una escala más humana a la cultura de la ciudad. Eso sí, más allá de filosofías existe en el ICAS una problema de fondo crucial definido en la forma habitual: el dinero. Concretamente, 900.000 euros en facturas impagadas que toca afrontar y que el interventor municipal está revisando una a una. El agujero contable le costó la cabeza a primeros de año al gerente de la institución, Francisco Cerrejón, que ha sido reubicado. También se ha producido el relevo del director de la Bienal con muchos artistas ya contratados para el próximo certamen y dentro del área de Cultura las suspicacias entre sus empleados se han disparado ante el anuncio de una «profunda remodelación a principios de 2018» por parte del concejal. Se teme un desembarco de elementos «ajenos» al trabajo habitual y el ambiente se ha caldeado.

Las zonas verdes

El mal funcionamiento del área de Parques y Jardines, englobada en la Gerencia de Urbanismo, está empezando a pasar factura seria al gabinete municipal. Tras anunciar lo contrario, Espadas acabó copiando el modelo de su antecesor para la gestión de las zonas verdes y dividió la ciudad en zonas para conceder diez macrocontratos de mantenimiento de parques y jardines, un modelo que sigue sin ser eficiente y que prometió modificar; no termina de hacerlo y las denuncias de vecinos y oposición sobre el mal cuidado del arbolado o la proliferación de maleza en múltiples espacios son cada vez más frecuentes. La caída de grandes ramas de árboles sin podar o con déficit hídrico por la ausencia de riego y el peligro para los viandantes copan ya titulares tras lo sucedido en la muralla de la Macarena estos días.

Consorcio disuelto

La disolución del Consorcio de Turismo del Ayuntamiento —esta área pretende transformarse por completo ante los nuevos retos del sector— comunicada en marzo por el gobierno local a los empleados de este organismo abrió la caja de los truenos. De hecho, varios de sus trabajadores denunciaron en los tribunales al actual gerente, Antonio Jiménez, por bajarle «de manera injustificada» sus salarios y «por acoso laboral». El conflicto venía de atrás, ya que a finales del mandato del popular Juan Ignacio Zoido, el secretario municipal emitió un informe instando al gobierno local a disolver el Consorcio, ya que este organismo no estaba actuando conforme dictan sus reglas. Para ser un consorcio, todas las partes integrantes tienen que aportar un determinado presupuesto. Y según el secretario, Luis Enrique Flores, ni la Junta, ni la Diputación, ni las entidades empresariales habían puesto un sólo céntimo en la última década, por lo que todo el peso económico de este ente lo soportaba el Ayuntamiento. Por ello, se dictó la liquidación del mismo para poner en marcha otro organismo exclusivamente municipal dedicado a la gestión del Turismo. Con la disolución en marcha, no obstante, cambios en la plantilla para sólo varios meses terminaron por quebrar la paz en este ente ante los temores de una reorganización interna que no termina de cerrarse.

El melón de Urbanismo

Una reestructuración —o redimensión— que no termina tampoco de ejecutarse es la de la Gerencia de Urbanismo, un eterno problema del Ayuntamiento. Más allá de su escasa eficacia, ha ido engordando en los últimos meses el conflicto entre los funcionarios de la Gerencia y los de Medio Ambiente por cuestiones laborales, carga de trabajo y equiparación de categoría salarial, tanto que se denuncian entre sí de manera soterrada por lo que consideran un boicot de una de las partes para que la otra no pueda ejercer convenientemente su trabajo en la expedición de licencias. Ese bloqueo genera meses y meses de demora y Muñoz ha planteado ya un convenio con el Colegio de Aparejadores para que ayuden con las licencias.

A las vías de agua surgidas en el funcionamiento de sus áreas, el concejal Antonio Muñoz tiene que hacer frente estos meses a demoras surgidas en proyectos de Urbanismo llamados a ser referentes de este mandato y que se han atascado. Así ha pasado con la Fábrica de Artillería, cuya reapertura parcial como sala cultural se había anunciado para después del verano y ya se habla de fin de año. O con la Gavidia. O Altadis. Ocon los edificios auxiliares al de Turismo en el paseo Marqués de Contadero, destinados al flamenco y la gastronomía y para la que no surge la financiación.

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