Francisco Ballester
Francisco Ballester - ABC
Premio Jurídico

Francisco Ballester, X Premio Jurídico ABC

El prestigioso abogado, socio de Manuel Olivencia, ha sido galardonado por el jurado por su dilatada trayectoria profesional

SEVILLAActualizado:

El abogado Francisco Ballester Almadana ha sigo galardonado con el X Premio Jurídico ABC Cajasol, que reconoce una trayectoria jurídica ejemplar con el patrocinio de la Fundación Cajasol. El jurado, en el que han participado el decano de la Facultad de Derecho, Alfonso Castro, el decano del Colegio de Administradores de la Propiedad y Mercantil de Andalucía Occidental, Juan José Pretel, el presidente de la Fundación Cajasol Antonio Pulido y el director de ABC, Álvaro Ybarra, ha decidido por unanimidad conceder el premio a Francisco Ballester, fundador y director del bufete Olivencia-Ballester, integrado en la actualidad en Cuatrecasas. El presidente de la Audiencia de Sevilla, Damián Alvarez, que no ha podido asistir al acto por encontrarse en la sala de gobierno del TSJA, delegó el voto.

El premiado, que sigue ejerciendo como abogado experto en Derecho Mercantil a sus 74 años de edad, se ha mostrado encantado y sorprendido con el premio. «No me lo esperaba», ha dicho el jurista, insistiendo en resaltar la talla de sus antecesores en este galardón, entre los que se encuentran su propio compañero de despacho, el que fuera catedrático de Derecho Mercantil Manuel Olivencia, fallecido el pasado mes de enero y que obtuvo el mismo premio en el año 2010.

El abogado Ballester tiene una dilatada experiencia de gobierno corporativo, con presencia en los órganos de administración y dirección y asesoramiento a los mismos, especialmente en empresas familiares relevantes. Ha participado en muy variadas operaciones societarias, fusiones y adquisiciones, e inversiones; también en reestructuraciones y refinanciaciones de muy diverso tipo, con intervención en procesos de negociación múltiples. Ha tenido una intensa dedicación a la configuración de pactos parasociales, régimen de responsabilidad de administradores y adecuado funcionamiento de los consejos de administración.

Según ha explicado Ballester tras recibir la noticia, la suya es una trayectoria «distinta» a la de los anteriores premiados ya que, en su caso, procede del mundo de la abogacía. «Es un orgullo para mí porque había personalidades de enorme prestigio», manifestó el abogado, que bromeó respecto al momento en que se le comunicó el galardón: «pensé que era una inocentada», señala.

Pese a su modestia, la trayectoria de Ballester es importante. Nacido en el año 1944, es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, donde consiguió el primer premio extraordinario de licenciatura en el curso 1965/1966. Tras licenciarse en la Hispalense y hacer cursos del doctorado en la misma universidad, fue fundador del despacho al que sigue acudiendo cada día. También ha sido profesor y ayudante encargado del curso de la cátedra de Derecho Mercantil en las facultades de Ciencias Económicas y Empresariales y de Derecho de Sevilla.

Desde 1990 y hasta junio de 2016 fue profesor del máster de Asesoría Jurídica de Empresas del Instituto de Estudios Jurídicos y Empresariales de Cajasol y director del mismo desde 1998. Además ha sido un incansable conferenciante que ha participado en cursos, ponencias y mesas redondas en el área del Derecho Mercantil y, específicamente en la de derecho de sociedades.

En su curriculum también consta haber sido letrado asesor de varios consejos de administración y secretario de patronatos de fundaciones como la Fundación San Telmo. Su nombre aparece recomendado también como abogado por distintos anuarios jurídicos. Igualmente fue destacado como «Lawyer of the Year» (abogado del año) por Best Lawyer en el año 2015.

Tras mostrar su satisfacción por el reconocimiento, Ballester ha asegurado que sigue «enganchado» a la Abogacía y que la profesión atraviesa un momento «extraordinario», ya que es el tiempo de enlazar la abogacía convencional con los nuevos tiempos y la inteligencia artificial. El letrado sigue teniendo presente al que fuera su compañero Manuel Olivencia: «Estamos en un momento apasionante, la abogacía que siempre hemos ejercido Don Manuel y yo es compatible con un gran despacho como el de Cuatrecasas en el que nos integramos», explicó.

Ballester insiste en que en los últimos diez años ha aprendido «una barbaridad», y que es perfectamente compatible el ejercicio del derecho «artesanal» de antes con el trabajo de ahora y la «abogacía de excelencia» que ofrece lo mejor a los clientes.

Por eso, y aunque cuando tenía 60 años pensó que sólo iba a estar un par de años más, ahora sigue «enganchado a la Abogacía» y al despacho de Cuatrecasas. «Mis compañeros quieren que sigan con ellos», dijo insistiendo en su pasión por el Derecho. No tiene intención de colgar la toga.