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La externalización, clave en la conservación de las zonas verdes

En los últimos años se ha producido un gran crecimiento de estos espacios en las ciudades

La externalización, clave en la conservación de las zonas verdes
I.A. SEVILLA - SEVILLA - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Dos décadas atrás el paisaje de la mayoría de ciudades tenía poco que ver con el actual. Escasez de zonas verdes, parques y jardines era la tónica dominante, un panorama que ha cambiado sustancialmente en los últimos años por la apuesta de las administraciones locales por revertir esa situación. Ahora bien, cuidar de todo ese entramado de naturaleza que se ha solapado con el asfalto no es tarea fácil, y en su gestión ha cobrado un papel protagonista la externacionalización de los servicios. Así quedó reflejado ayer en la mesa redonda sobre «Conservación de zonas verdes públicas» de la I Jornada de Servicios Urbanos organizadas por ABC y Sando en la Casa de ABC. Moderada por el redactor jefe Javier Rubio, contó con la participación de Adolfo Fernández Palomares, director general de Medio Ambiente, Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla; Javier Gutiérrez del Álamo Cabello, director técnico de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Málaga y Antonio López Rey, coordinador de Infraestructura, Medio Ambiente y Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba.

En las tres ciudades que representaban los ponentes, el crecimiento de las zonas verdes ha sido exponencial, con lo que después de las grande inversiones acometidas se hace imprescindible llevar a cabo una correcta gestión enfocada al mantenimiento y conservación de estos espacios. Hacerlo de forma conjunta con los medios propios con que cuenta la Administración y la ayuda de empresas externas resulta clave para optimizar los recursos y sacarles el máximo partido, como subrayaron los tres participantes de este encuentro. «La gestión mixta es la fórmula adecuada. Está funcionando bien y lo único que hay que hacer es mejorarla un poco», señaló Adolfo Fernández Palomares.

En Sevilla, el mantenimiento de 795 hectáreas de zona verde está externalizado, mientras que 105 hectáreas, correspondientes a los jardines históricos de la ciudad, se gestionan con medios propios municipales. Si se suman todos los espacios verdes que alberga la capital andaluz, incluidos los del parque temático Isla Mágica, el cementerio de San Fernando e incluso el Real Club Pineda, hay 14 metros cuadrados de zona verde por habitante, algo que iguala e incluso supera los estándares europeos. Entre las magnitudes que destacó Fernández Palomares llaman la atención los 180.000 árboles que hay en Sevilla capital. A este respecto, diferenció las características y necesidades que tiene un árbol de la calle respecto a uno que esté en un parque. «El de la calle está en un medio hostil, provoca molestias a los vecinos y elevados costes al Ayuntamiento», matizó, con lo que velar por su buen estado e impedir que genere problemas a la ciudadanía requiere de una exhaustiva tarea de conservación que exige profesionales cualificados.

Jardines para todos

Ahora bien, ¿quién entiende una ciudad actual sin árboles? «La imagen que teníamos de Málaga hace 20 años era marrón y ahora es verde clara», explicó Javier Gutiérrez del Álamo. En este caso, se ha pasado de tener 1,3 metros cuadrados de zona verde por habitante en 1995 a 7 metros cuadrados en la actualidad, una proporción muy acorde con la media andaluza, como recordó Gutiérrez del Álamo. Con este desarrollo se ha conseguido que el 97% de los malagueños tenga una zona ajardinada a menos de 500 metros de su casa. En Málaga llaman la atención los parques forestales que se encuentran en el casco urbano, como ocurre con el de El Morlaco o el de Gibralfaro, además de la importancia que se ha dado en los últimos años a los parques infantiles. «Hemos pasado de tener 20 en el 95 a los 390 que hay ahora, pero también nos hemos preocupado de que tengan diversidad temática y de extensión. Los hemos convertido en un elemento más de ingeniería», destacó ayer Gutiérrez del Álamo, quien subrayó que desde el Ayuntamiento han puesto especial énfasis en su mantenimiento, realizando trabajos de conservación y limpieza cada día de la semana. Todos ellos, añadió, tienen certificaciones y homologaciones de seguridad y calidad.

La más verde

El caso de Córdoba es un tanto particular, puesto que tiene un 12,8% de zonas verdes y arbolado urbano, lo que la convierte en la ciudad más verde de Andalucía y la cuarta de España, por detrás de Madrid, Bilbao y Barcelona. La ratio de zonas verdes públicas es de 15,48 metros cuadrados por habitante. En la gestión de su conservación y mantenimiento, como resumió ayer Antonio López Rey, se procura el equilibrio entre el respeto a la naturaleza y la diversidad biológica y la calidad de los jardines.

El Ayuntamiento le ha declarado la guerra al glifosato, un producto químico al que se le achacan efectos nocivos sobre la salud humana y que se emplea en el cuidado de árboles y plantas, aunque no es ésta la única medida «verde» que ha adoptado el Consistorio. De ese modo, Córdoba cuenta con la denominada «Comisión del árbol», creada para lograr la máxima transparencia y consenso ciudadano sobre talas y podas. «Estas situaciones pueden generar más conflictos de los que parece, puesto que siempre hay partidarios y detractores de que se poden o eliminen los árboles que hay en la vía pública», aclaró ayer López Rey.

Asimismo, la ciudad califal está preparando una nueva Ordenanza de zonas verdes y arbolado urbano, que se encuentra en fase de redacción que velará por las zonas verdes y en especial por los árboles que salpican las calles y parques cordobeses.

Los tres ponentes manifestaron que los ayuntamientos que representan se encuentran en fase de licitación de contratos para la conservación de los espacios verdes y que se se busca el valor añadido que aporten las empresas aspirantes para velar al máximo por estos pulmones verdes que viven rodeados de asfalto.

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