Pruebas cutáneas que se hacen para detectar la sensibilidad de los alérgenos
Pruebas cutáneas que se hacen para detectar la sensibilidad de los alérgenos - ABC
SALUD

El exceso de higiene puede aumentar las alergias en niños

Expertos aconsejan plantas en Sevilla que no liberen polen, pues hay 350.000 enfermos

SEVILLAActualizado:

«Un exceso de higiene, junto al efecto de la creciente contaminación y factores alimenticios podrían explicar el aumento de casos de alergia por año, especialmente en niños». Son palabras de Carmen Segura Sánchez, coordinadora de la Unidad de Asma y Exploración Funcional Respiratoria del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, una ciudad en la que, según señala, hay 350.000 personas que presentan alguna enfermedad alérgica, entre ellas la rinitis como más prevalente con los pólenes de gramíneas y olivo, como principales causas.

«En diferentes estudios publicados -explica la experta- se sugiere que la exposición temprana a gérmenes del medioambiente propicia una respuesta inmune moderada y acorde a dicho antígeno, evitándose futuros casos de hipersensibilidad, tras exposiciones posteriores a dichos antígenos. Parece que la modulación de la denominada respuesta Th2 hacia la Th1, característica de la inmunidad celular, entre otras cosas, estaría detrás de una respuesta inmune normal frente a las infecciones, algo que ocurre sin mayores problemas en países con alta exposición a microorganismos, como los del Tercer Mundo; mientras que los cambios de hábitos sociales, alimenticios o culturales provocarían, junto al aumento de la contaminación, la desregulación de los principales procesos inmunológicos en los niños, incluso antes de nacer».

Aunque, en general, es muy difícil de prevenir la alergia, dice la doctora que en pacientes con una carga genética positiva deberían establecerse contactos precoces con alérgenos para inducir tolerancia inmunológica -alimentos, mascotas en domicilios-, y también la sociedad debería pedir plantaciones y árboles diferentes en las ciudades, «solicitar otro tipo de parques con especies no alergénicas».

Las plantas que aconseja Segura «son flores de polen espeso, que además de ser muy fáciles de cuidar, destacan por su colorido». Así, cita las hortensias, orquídeas, pensamientos, rosas, azaleas, jazmín, calas o lirio de agua. En cuanto a los árboles, dice que el plátano de sombra, uno de los más comunes en ciudades y pueblos españoles, es de los que más alergias provoca y propone como más inofensivos para los alérgicos la sófora, tipuana y el braquiquito.

Afirma que hay que tomar medidas porque la prevalencia de las enfermedades alérgicas se está incrementando «de forma exponencial siendo la rinitis y el asma unas de las que más observamos junto a las alergias a los alimentos». Agrega que unos 800.000 andaluces tienen asma y que afecta a cualquier edad «aunque en los menores de 20 años se asocia más a un origen alérgico». «Es en esta población donde está incrementándose dicha patología de tal manera que el asma bronquial es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia», apostilla.

La alergóloga de Quirósalud Sagrado Corazón Virginia Bellido habla de la incidencia, y así indica que «ha sufrido un aumento en las últimas décadas y que «esta casi estabilizado este crecimiento en los últimos años». «Hay patologías con ligero aumento como la alergia a alimentos, a medicamentos y a himenópteros (avispas, abejas), un ligero descenso en dermatitis atópica, dermatitis de contacto y en asma bronquial, y se mantiene con las mismas cifras los pacientes que acuden por primera vez a nuestra consulta por rinoconjuntivitis», destaca. Apunta también que hay que acudir al alergólogo tan pronto como se empiece con síntomas que sugieran alergia por leves que sean porque desde el inicio la enfermedad se trata mejor.

Hoy día se está investigando en nuevos tratamientos, como el «papel de moléculas inflamatorias que contribuyen a la fisiología del asma grave». «Como consecuencia -afirma Segura- se están desarrollando anticuerpos monoclonales (biológicos) indicados para asma grave, o sea, tan solo el 5% de los asmáticos pero un 5% que consume el 50% de los recursos sanitarios del asma».

La doctora Bellido añade que «además, la mirada está puesta en nuevos tratamientos en la alergia a alimentos, con la búsqueda de inmunoterapia específicas, y que en los últimos años también se ha visto la importancia del microbioma, es decir de los microorganismos que tenemos de forma natural en nuestro cuerpo».

«Se trata -termina- de ver cómo distintas circunstancias como, por ejemplo, el nacimiento por vía vaginal o por cesárea van a dotar al recién nacido de distinto conjunto de microorganismo que después tendrán repercusión en el desarrollo de este niño. Esto va de la mano del desarrollo de medicamentos prebióticos y probióticos que pueden sumarse a los convencionales de la enfermedad alérgica».