Urgencias del Virgen Macarena ABC
AMENAZAS DE DIRECTORES AL PERSONAL

Enfermos «apiñados hasta días» en sillones de las urgencias en condiciones «indignas»

Médicos denuncian que la situación es intolerable y que, a pesar de que se repite año tras año, el SAS no lo remedia

SEVILLAActualizado:

Falta de camas, de personal suficiente, enfermos apiñados en sillones en condiciones indignas, horas de espera para recibir una analítica o diagnóstico, profesionales sobrecargados de trabajo y en tensión y la carencia de un plan para hacer frente a tanta demanda que se repite con el frío cada año han sido algunas de las características dominantes en la urgencias hospitalarias esta Navidad y ahora que la gripe ya ha llegado para quedarse, según denuncia el Sindicato Médico de Sevilla.

Su presidente, Rafael Ojeda, dice que la situación es «intolerable, un desastre que se repite todas las navidades» porque, para empezar, se parte ya de la base de que hay un déficit crónico de recursos.

Recuerda que hace poco el sindicato ha denunciado públicamente la falta de ambulancias para atender las urgencias a domicilio y que actualmente hay en Sevilla uno de esos vehículos menos que hace unos años, a pesar de que la población sevillana ha aumentado y que las que existen, a menudo, no están disponibles por falta de personal. También, hace años están denunciando las ajustadas plantillas de médicos en las áreas de urgencias, lo que hace que la carga asistencial que soporta cada uno de ellos durante las guardias sea excesiva, con el consiguiente deterioro de la calidad.

Dice Ojeda que los problemas estructurales que padecen las urgencias se agravan en vacaciones o cuando hay aumento de la demanda, «como hemos comprobado estas navidades». «En Atención Primaria —afirma— estas navidades han existido puntos críticos de urgencias, en los que el número de médicos ha resultado manifiestamente insuficiente para atender la demanda asistencial. Por ejemplo, en San Hilario, con solo tres médicos durante el día y dos por la noche, fueron atendidos más de 400 pacientes diarios los días 23, 24 y 25 de diciembre. Otros puntos masificados son Amate, Alcosa, Torreblanca, Pino Montano B, Ronda Histórica, Sanlúcar la Mayor».

Agrega que las urgencias hospitalarias no se han quedado atrás.Los contratos de médicos realizados dentro del plan de alta frecuentación, según señala, han sido insuficientes para compensar las bajas de profesionales y el aumento de la demanda.

«El tiempo de espera de los enfermos para recibir los resultados de la analítica y el diagnóstico —sigue Ojeda— han sido muy superiores a lo normal y las camas de observación y hospitalización habilitadas para hacer frente a la epidema de gripe tampoco han dado respuesta a la presión asistencial. Los pacientes deben esperar horas hasta poder ingresar. La escasez de camas se intenta compensar en muchos casos mediante las denominadas áreas de sillones, en las que los enfermos esperan durante horas o días, apiñados en sillones en condiciones indignas, el ingreso o el alta a domicilio».

Destaca que «cada invierno pasa lo mismo y cada año los refuerzos son insuficientes» y añade: «En muchos casos los directores llegan a amenazar con la suspensión de los días de descanso o de vacaciones de los médicos por Navidad, lo que supone una coacción para que sus compañeros no denuncien la escasez de personal.

«En definitiva —termina Rafael Ojeda — la demanda de asistencia que se da en urgencias todos los inviernos es perfectamente previsible, pero la Administración, año tras año, no da una respuesta adecuada y el resultado no se hace esperar. Es como si el repunte de las urgencias en estas fechas le pillara por sorpresa cada año».