Los centros de la Fundación Dolores Sopeña en Sevilla rindieron un homenaje a su fundadora
Los centros de la Fundación Dolores Sopeña en Sevilla rindieron un homenaje a su fundadora - JUAN FLORES
Educacion

Dolores Sopeña, cien años de formación profesional

Los centros de FP de la beata celebran el centenario del fallecimiento de una mujer que se adelantó a su tiempo

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Los centros de la Fundación Dolores Sopeña en Sevilla están de celebración. Tanto el centro de Juan de Vera como el Centro de Adultos o el de San Pablo (antes conocido como Obra Social y Cultural Sopeña, Oscus) conmemoran estos días el centenario de su fundadora. Si por algo es conocida la beata Dolores Rodríguez Sopeña es por su permanente compromiso social y su preocupación por los más desfavorecidos, pese a ser una mujer procedente de una familia ilustre.

Como dice Inmaculada Ramírez, directora académica del centro Sopeña-San Pablo, la precursora de esta fundación, que lleva décadas enseñando un oficio a los más humildes, fue «una adelantada a su tiempo», ya que se convirtió en una especie de trabajadora social mucho antes de que existiera esa figura.

«Siempre se preocupó de los más necesitados e incluso se disfrazaba de pobre», explica la directora académica de este centro que, junto al de FP Sopeña de Juan de Vera, forman cada año a unos 1.600 jóvenes, la mayoría procedentes de familias desfavorecidas. Desde sus aulas aprenden un oficio y se preparan para un futuro laboral.

Por las clases de estas escuelas han pasado en los últimos años miles de jóvenes que estudian distintos ciclos formativos. Desde los de grado superior a los de grado medio o formación profesional básica. Comercio, sanidad, educación infantil, estética y otros muchos variados oficios son los distintos tipos de Formación Profesional que ofrecen cada año a miles de jóvenes.

Algunos de ellos, como hacen los universitarios, también se van a un programa similar al Erasmus desde hace varios años. «Desde los dos centros de Sevilla se hacen el diez por ciento de las salidas a Europa de toda Andalucía», presume Inmaculada Ramírez.

Por eso estos días tienen mucho que celebrar, como el hecho de que sus alumnos sean reconocidos cuando salen al mundo laboral y llegan a la empresa. «Llevan el sello de la Fundación Dolores Sopeña. Su actitud ante la vida los diferencia de otros jóvenes», dice la directora académica, que recuerda que les dan a los jóvenes una formación integral y que trabajan por convertirlos en «personas honestas con objeto de que tengan la oportunidad de superarase».

En ese sentido, llevan a gala el hecho de impartir los seis valores de la fundación:acogida, respeto, salir al encuentro, promoción, solidaridad y fraternidad. «No puedo vivir sin proyectos», era una de las frases favoritas de su fundadora, nacida en Vélez Rubio en 1848 y fallecida el 10 de enero de 1918 enMadrid. Sopeña, pese a pertenecer a una familia adinerada, fue una incansable trabajadora con los sectores más desfavorecidos, creando la fundación que lleva su nombre, la cual posee 32 centros en todo el mundo y que atiende anualmente a cerca de 41.000 personas. En dichas escuelas, dos de las cuales se ubican en Sevilla, realizan labores de formación, capacitación, cultura y convivencia y acción social.

Para celebrar todo eso, este pasado viernes se pusieron en marcha una serie de eventos que fueron organizados por Mauricio Carmona. Así, se oyó una grabación del himno cantado por los propios alumnos, se hicieron competiciones deportivas en las que también participaron los profesores y se destapó una lámina con la imagen de la fundadora realizada mediante un montaje de fotografías de cientos de alumnos.

A los actos acudieron las representantes de la dirección titular de la Fundación, Audolía Suárez y Mercedes García, además de los directores académicos del Centro de Formación Profesional Sopeña (antes Oscus) y del Centro de Formación Profesional Sopeña-San Pablo (antes Oscus-Sopeña), Mariano Pérez e Inmaculada Ramírez. Tampoco faltaron a la cita centenares de estudiantes, que tenían muchos motivos para estar de enhorabuena.