DE 5 Y 2 AÑOS

El detenido por la muerte de la joven de Olivares se llevó a sus hijos en su huida

Le asestó dos puñaladas y la dejó moribunda sobre un charco de sangre

Un operario limpia los restos de sangre en la calle de Olivares donde sucedió el crimen - EFE

Acuchilló a su esposa, la dejó sangrando, muriéndose, y cogió a sus dos hijos, de apenas 5 y dos años, antes de emprender la huida. José Manuel fue ayer a la casa de la calle Primero de Mayo de Olivares donde su mujer de Estefanía María, dominicana, de 26 años de edad, ejercía como cuidadora de un matrimonio de avanzada edad, y de la que vivía separado hace unos meses.

Allí cruzaron unas palabras, se elevaron voces y de pronto y sin que se sepa por qué, todo apunta a que José Manuel agredió a Estefanía María con un cuchillo. La acuchilló dos veces y con tal agresividad que Estefanía quedó gravemente herida sobre el suelo. En la calle quedó su sangre. Su presunto agresor entró en la casa y no dudó en llevarse a los dos niños con él en su huida en un coche. El matrimonio que cuidaba la joven estaba en el interior de la vivienda, pero, dada su avanzada edad, todo apunta a que no se dieron cuenta de lo ocurrido.

Los gritos sin embargo sí habían alertado a los vecinos. Varios de ellos llamaron sobre las 12.50 horas al servicio de Emergencias 112 avisando de que habían agredido con un cuchillo a una mujer. Emergencias 112 dio aviso a los servicios sanitarios y a los cuerpos de seguridad, al mismo tiempo casi que un guardia civil retirado y que estaba por la zona alertaba a sus compañeros de lo sucedido, daba la descripción del agresor y del vehículo en el que emprendió la huida mientras la que había sido su mujer agonizaba en el suelo.

La Guardia Civil había puesto en alerta a tres patrullas de la zona para intentar dar con el presunto asesino cuanto antes. No tardó mucho. La patrulla de la Guardia Civil de Salteras, localidad situada a cuatro kilómetros del lugar del crimen, localizó apenas diez minutos después de sucedido el crimen el vehículo en el que había huido con sus hijos y consiguió detenerlo. Se le vió sobre el asfalto, tendido de espalda y con las esposas ya puestas; su camiseta y su pantalón estaban manchados de sangre. Tras ser conducido a las dependencias de la Guardia Civil de Salteras fue puesto a disposición judicial.

El suceso causó conmoción en Olivares. Su alcalde, el socialista Isidoro Ramos, destacó que era la primera vez que un suceso de estas características ocurría en este pueblo del Aljarafe sevillano y no tenía más que palabras de condena contra unos hechos que habían acabado con la vida de una mujer tan joven y ha dejado huérfanos de madre a unos niños tan pequeños. Los pequeños fueron atendidos por los servicios sociales de la Junta que los trasladaron a un centro de acogida.

Ayer se supo que Estefanía María había interpuesto una denuncia por malos tratos contra su agresor en el juzgado, pero que no fue suficiente para que le otorgasen una orden de alejamiento.

El Ayuntamiento de Olivares ha convocado para hoy lunes a las 12.00 horas una concentración de repulsa por este asesinato.

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