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«He dejado a mujeres y niños sin atención por culpa de la Junta»

Trabajadores sociales de barrios marginales están sin contrato por falta de subvenciones autonómicas

Unidad de Trabajo Social de Tres Barrios-Amate ROCÍO RUZ
Unidad de Trabajo Social de Tres Barrios-Amate ROCÍO RUZ

Cientos de familias de barrios marginales de Sevilla se han quedado desde el pasado día 16 sin la ayuda que los trabajadores sociales, educadores, psicólogos y administrativos les prestaban para sobrevivir. No sólo el abono puntual de un recibo de agua o de luz sino casos de maltrato, absentismo escolar, desencuentros familiares o informes judiciales se han quedado paralizados porque las subvenciones de la Junta para el programa de Zonas connecesidades de Transformación Social no llegan.

Desde el 19 de marzo están paradas por lo que el Ayuntamiento de Sevilla decidió activar el programa otra vez en solitario con 700.000 euros para hacer contratos por cinco meses a 39 trabajadores. Terminaron el 16 de septiembre y ahora se abre un período de incertidumbre.

El concejal de Bienestar Social y Empleo, Juan Manuel Flores, dijo ayer que el Ayuntamiento de Sevilla no ha recibido aún la resolución definitiva que la Junta de Andalucía debe emitir, sobre su participación económica en la nueva edición anual de dicho programa que comprende actuaciones en el Polígono Sur, Tres Barrios-Amate, Torreblanca, Polígono Norte y el poblado de El Vacie.

Dijo que «no la tenemos y que esperemos que no se demore mucho», una falta de concreción que ha llevado a los 39 trabajadores afectados a convocar una concentración el próximo viernes ante el Ayuntamiento que celebra una sesión plenaria para exigir que se reanuden los contratos ya que hay miles de familias pendientes de estos profesionales.

Una de ellos es la psicóloga Juana Boy que lamenta las 13 personas que han salido de la Unidad de Trabajo Social de Tres Barrios-Amate.

Se han quedado solo cuatro y ella, concretamente, ha dejado a 14 familias con sus problemas a medio solucionar o en vías de solución.

Pero lo peor no es esto. Lo más llamativo es que este sistema de contratación no permite que el profesional que se ha quedado en paro, cuando vuelva a trabajar, retome el caso de la familia que dejó, sino que lo destinan a otra barriada en función de la bolsa de trabajo, por lo que «es desnudarse cada vez delante de cualquiera», dice Boy no sin antes resaltar que han pedido que a partir de ahora no sea así porque todo el trabajo realizado se desanda.

«Si a mí me está contando una mujer su problema de maltrato o de drogas o lo que sea y yo me quedo en paro esa persona no solo se queda desamparada sino que tiene que volver a empezar con otro que no conoce a abrirle las puertas de su vida y eso por no decir que la solución a su problema parte otra vez de cero», relata la psicóloga.

Agrega que hay listas de espera en esos barrios para ser atendidos por profesionales y que las personas se levantan muy temprano apara coger número y guardan largas colas desde la madrugada. Lo que se ve y lo que se oye no es, según dice, como para escatimar recursos: «Si hay que reajustar los presupuestos que se reajusten».

La nueva edición anual del programa de Zonas con Necesidades de Transformación Social, financiada entre el Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía, debe arrancar en relevo a la edición transitoria financiada en solitario por el Ayuntamiento y acabada el pasado día 16.

En esta nueva edición anual, este programa de intervención social en barrios necesitados contará, otra vez, con unos 1,6 millones de euros financiados entre las administraciones local y autonómica.

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