Imagen del suceso durante la intervención del 061 - E.S.
Sucesos

El conductor del accidente mortal que se saltó el semáforo en Kansas City carecía de permiso y de seguro

Tras el golpe, el piloto de la moto de mayor cilindrada rechazó hacerse el test de alcoholemia

SEVILLAActualizado:

La Oficina de Gestión de Atestados (OGA) de la Policía Local de Sevilla sigue elaborando un informe preciso sobre el accidente de Kansas City en el que falleció una persona de 44 años. En el suceso se vieron implicadas dos motos tras incumplir la de mayor cilindrada la señal del semáforo y el límite de velocidad de esa vía, que es de 50 kilómetros a la hora y superaba ampliamente. Además, según fuentes cercanas a la investigación, el conductor no cuenta con carnet para circular con este vehículo y también carece de cobertura de seguro con la que poder afrontar la responsabilidad de este accidente.

Mientras continúan las pesquisas del accidente, el joven de 20 años y repartidor del Burger King, sigue en la Unidad de Cuidados Intensivos del servicio de Traumatología del hospital Virgen del Rocío con «traumatismo craneal grave y trauma en tórax», con una situación de gravedad extrema. El otro herido (37 años) y conductor de la moto de mayor cilindrada está estable en planta después de ser operado de una fractura de fémur. Al respecto de este conductor, precisan las fuentes consultadas que no se le realizó la prueba de drogas y alcohol a pesar de ser requerida por las autoridades. El juzgado de guardia no lo hizo de oficio y al ofrecerle la posibilidad la Policía Local, el conductor se negó a realizarse la prueba, de modo que la jurisprudencia jugará en su contra en ese sentido.

La unidad de la OGA de la Policía Local de Sevilla sigue trabajando en repasar las pruebas periciales y revisar las imágenes de las cámaras de tráfico de la zona (la intersección de la avenida de Kansas City con la calle Macedonia, de donde procedía el repartidor, y la carretera de Carmona) para conocer el motivo del tremendo impacto. La moto de mayor cilindrada, una Yamaha T-Max 500cc, iba por la avenida Kansas City en dirección al aeropuerto. Esta moto llevaba a dos personas, una de ellas la única víctima mortal del accidente, que salió disparada tras embestir la motocicleta al ciclomotor de reparto al llegar a ese cruce regulado por semáforos. El golpe dejó crítico al joven repartidor.

Después de revisar la Policía Local las cámaras de tráfico, el relato de los hechos con el que se trabaja indica que la motocicleta de mayor cilindrada aceleró al ver que el semáforo se ponía en ámbar y querer apurar los tiempos para no tener que detenerse, superándolo estando ya claramente en rojo y con el paso, por tanto, prohibido. Parece evidente también que la moto de mayor cilindrada circulaba por encima de la velocidad permitida en ese tramo (50 kilómetros por hora), especialmente tras el acelerón propio de haber superar el cruce poco después de estar el semáforo en ámbar. Además, fuentes de la investigación confirman que en la base de datos no consta que la moto tenga seguro y que el conductor carecería de permiso para circular con una moto de 500cc.

En paralelo, y para rematar la fatalidad, las pesquisas apuntan a que el repartidor pasó su semáforo en lo que los técnicos denominan «tiempo de despeje», esto es, justo en el momento en que el semáforo va a abrir, va a cambiar de rojo a verde para que pueda avanzarse. El ciclomotor del Burger King inició la marcha antes de tiempo, de forma antirreglamentaria, y avanzó hacia el cruce con Kansas City superando el semáforo algo antes de lo que suele hacerse, puesto que, además, estaba parado por delante de la vertical que marcan los propios discos del semáforo, con lo que no podía verlos con claridad.

De las imágenes que se repasaron con las cámaras de tráfico se concluye que la motocicleta grande supera el semáforo estando ya en rojo, algo que se ve con claridad, mientras que el ciclomotor lo hace justo sobre el cambio de color, también algo antes de la cuenta, aunque a una velocidad inicial residual. Hay una diferencia importante entre ambas acciones en lo que a irregularidad se refiere. La combinación de ambos factores causa el impacto según esas primeras investigaciones, a las que tuvo acceso ABC. Con todo, a tenor de las pesquisas de la OGA, el grado de responsabilidad es mayor por parte del piloto de la motocicleta de 500 centímetros cúbicos, que supera el semáforo en rojo y a mayor velocidad de la permitida en esa vía. En la aceleración, y pese a variar su trazada para esquivar el golpe, se topa con el ciclomotor, que había pasado su semáforo con bastante premura y antes de lo que cualquier vehículo suele hacer. La prisa, en ambos casos, determinó el choque.