La Feria del Libro en Sevilla
La Feria del Libro en Sevilla - VANESSA GÓMEZ
Feria del Libro

La Feria del Libro de Sevilla 2017 encara su recta final con ventas similares a las del pasado año

Libreros y editores piden para futuras ediciones retrasar la hora de cierre porque el público llena el recinto a última hora

SEVILLAActualizado:

La Feria del Libro de Sevilla encara este fin de semana su último capítulo con la confianza de tener buenas previsiones de público, al haber remitido el calor de los últimos días, y con la esperanza de que las temperaturas más suaves disuadan a muchos sevillanos de marcharse a la playa. Tras una semana desde el pregón inaugural, libreros y editores hacían este viernes balance de una feria en la que todo parece indicar que las cifras de venta y de visitas se mantendrán como las de la edición del pasado año, ya que hay establecimientos que afirman que les ha ido mejor, aunque otros opinan lo contrario.

Entre los primeros se encuentra Alberto Haj-Saleh, de la librería Casa Tomada, quien señala que, aunque la mayor parte del público se ha concentrado a partir de las ocho de la tarde, «este año hemos tenido más la sensación de un goteo durante las horas de apertura, más que de avalancha a unas horas determinadas». Con este diagnóstico coincide Jesús Alonso, de la editorial sevillana Alfar, quien se mostraba especialmente contento de la presentación del que ha sido su «best-seller» en esta feria: «La década perdida», un volumen sobre el Real Betis del periodista deportivo Carlos García Urbano y que llenó la Pérgola de aficionados.

Para José Carlos Ballesta, de la editorial Almuzara, la cosa ha ido un «pelín más floja» que el pasado año. Con él coinciden libreros como Juan Díaz, de la librería Palas, pero también los editores sevillanos Antonio Abad (Maclein y Parker) y Pablo Campos (Triskel), que comparten expositor en la Plaza Nueva.

Las razones que ofrecen estos libreros y editores tienen que ver, de entrada, con las fechas. El pasado año el certamen se celebró a primeros de mes, frente a esta edición que ha coincidido con el final de mayo, por lo que los consumidores tienen menos efectivo. Además, el arranque de la feria del pasado año coincidió con el puente del 1 de mayo, lo que hizo que hubiera un festivo más. Esta circunstancia se traduce en ventas, ya que es en fin de semana y festivos cuando más caja se suele hacer en la feria. Finalmente, el calor de los últimos días no ha ayudado tampoco a que la gente curioseara por la Plaza Nueva.

Con todo, libreros y editores han podido darse a conocer y mostrar sus novedades, que es uno de los objetivos de venir a la feria, una tarea en la que las firmas de autores ayudan bastante, como señala Haj-Saleh, en el caso de Manuel Vicent, Dolores Redondo o Hipólito G. Navarro, este último uno de los premiados por el certamen en esta edición.

Entre los «best-sellers» de la feria se pueden encontrar clásicos de los que se ha conmemorado este año aniversario, como Juan Rulfo y Gloria Fuertes, pero también otros en activo que acaban de publicar libro, como José Manuel Caballero Bonald y su ensayo «Examen de ingenios», el más vendido en Palas. En Casa Tomada detectan, por su parte, un auge de la literatura feminista, con la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie entre los más vendidos.

En Maclein y Parker, por su parte, destacan dos títulos de poesía entre los más solicitados, como «Del amor y la tierra», la antología del poeta argentino radicado en Sevilla Ángel Leiva; y «En cuarentena», de la poeta sevillana Siracusa Bravo Guerrero. En Triskel, que edita ciencia ficción, fantasía, narrativa y ensayo, triunfan «Raíces y puntas», del periodista cultural Alejandro Luque; y «A los pies del palacio», de Carmen Romero Lorenzo.

En Almuzara, Juan Carlos Ballesta destaca que el ensayo sigue siendo lo más demandado por los lectores, con obras como «Los Íberos», de Rafael Ramos; y «Historia de Sevilla para niños», de Francisco Huesa Andrade, Aarón Reyes Domínguez y Ricardo Rodríguez Barrera.

Sobre el modelo actual de Feria del Libro, libreros y editores se muestran satisfechos en general, aunque señalan algunas mejoras para futuras ediciones. De entrada, todos se muestran partidarios de alargar al menos media hora el cierre, actualmente a las diez de la noche, ya que los actos principales suelen celebrarse sobre las nueve y cuando acaban pasadas las diez y está la plaza llena de público ellos tienen los expositores cerrados.Otra de las peticiones es mayor variedad en los autores seleccionados, pues se echan en falta escritores reconocidos de editoriales de mediano tamaño que apuestan por la literatura, sin olvidar más presencia de autores extranjeros.