Obras de restauración en la plaza de las Cruces
Obras de restauración en la plaza de las Cruces - Raúl Doblado

El Ayuntamiento de Sevilla destina 60.000 euros a la limpieza de pintadas y grafitis en esculturas

Urbanismo ha invertido 200.000 euros en el último año en restauraciones del patrimonio cultural e histórico

SEVILLAActualizado:

El Área de Hábitat Urbano del Ayuntamiento de Sevilla ha adjudicado por un importe de 60.000 euros el nuevo contrato de limpieza de pintadas y grafitis en esculturas y monumentos ubicados en espacios públicos de la ciudad. El pliego de condiciones de la adjudicación incluye también un servicio reparaciones y restauraciones urgentes en caso de deterioro o vandalismo.

El delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, ha explicado este martes que el presupuesto para este tipo de intervenciones se ha triplicado respecto al año pasado, «lo que evidencia la sensibilidad de este Gobierno por la recuperación del patrimonio histórico de Sevilla, que se traduce en una veintena de inversiones singulares de restauración y en más de 200 intervenciones, si se suman las realizadas para la retirada de limpieza».

«Anteriormente -ha explicado- sólo había un servicio para pintadas y grafitis con un presupuesto que en el anterior mandato se quedó en 15.000 euros y que el actual gobierno elevó a 20.000. A partir de ahora, se ha triplicado el presupuesto, hasta los 60.000, incorporando además de las intervenciones contra pintadas o grafitis, reparaciones y restauraciones menores».

Según ha puntualizado, «no hay más vandalismo ni más pintadas, pero sí tenemos cada vez más recursos a disposición de la ciudad para conservar de una forma adecuada los bienes patrimoniales». Antonio Muñoz puso como ejemplos de actuaciones ya realizadas el monumento de Cervantes, el de Don Juan Tenorio, Martínez Montañés o las victorias aladas de la Plaza de América.

El concejal socialista ha supervisado los trabajos de limpieza que se desarrollan en la plaza de las Cruces, en el barrio de Santa Cruz, con un coste de 6.442 euros. Las tareas, realizadas por tres restauradores, comenzaron a principios de abril y terminarán en los próximos días.

Antonio Muñoz ha recordado que este año se han invertido unos 200.000 euros en actuaciones de mejoras en monumentos y esculturas en vías públicas. Entre las intervenciones que actualmente se están desarrollando ha destacado, además de la restauración del monumento de las Tres Cruces, la restauración de los pilares de la antigua entrada a la Exposición Iberoamericana de 1929, sita en la Glorieta de San Diego, y el comienzo inmediato de la restauración de la escultura de Murillo.

Entre las intervenciones de obras menores de restauración previstas, Antonio Muñoz ha citado el monumento al VIH de la Alameda, el bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda, el monumento de La Raza o la placa de Luis Cernuda en la Judería.

«Mucho chicle»

La actuación que se realiza en el monumento de las Tres Cruces, va dirigida a atajar las patologías más urgentes que presenta este conjunto escultórico, como alveolización, descamación y erosión de la columna central, pérdidas del material constitutivo en las bases de las columnas y en las gradas de ladrillo, fisuras superficiales y, pérdidas de mortero en el pedestal. A estos problemas, se añadía la presencia de suciedad generalizada en toda la superficie, como consecuencia de la falta de mantenimiento y de la contaminación ambiental, que oscurecía la tonalidad de la piedra. La restauradora Pilar Soler ha subrayado, además, que en las gradas «había mucho chicle pegado».

Ante estos problemas, Urbanismo está llevando a cabo trabajos de limpieza y aplicación de tratamientos biocidas y de hidrofugación sobre las columnas y gradas, así como de rascado y limpieza de óxidos sobre los elementos de hierro, todo ello desde el máximo respeto por la obra original.

El monumento de las Tres Cruces se trata de una de las imágenes más emblemáticas del barrio de Santa Cruz, desde que se levantara en este punto a mediados del pasado siglo, siguiendo la tradición renacentista y barroca de ubicar cruces en los lugares públicos de la ciudad para sacralizar su entorno y hacer presente la religión católica.

El monumento está compuesto de un pedestal cuadrangular de ladrillos sobre el que se sitúan las tres cruces de forja montadas sobre columnas de mármol provenientes del Hospital de los Venerables, una de ellas con capitel romano. El conjunto está cercado con una verja de hierro y cuatro faroles.

El delegado de Hábitat Urbano indicó que cuando esta intervención finalice está previsto que se inicie una inversión en la plaza de Santa Cruz.