El alcalde, Juan Espadas, saluda al portavoz del PP, Beltrán Pérez y otros concejales ayer en el pleno
El alcalde, Juan Espadas, saluda al portavoz del PP, Beltrán Pérez y otros concejales ayer en el pleno - ROCÍO RUZ
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El Ayuntamiento de Sevilla controlará el horario de trabajo de los funcionarios

Actualmente solo existe control en la Gerencia de Urbanismo y en algunas empresas municipales

SEVILLAActualizado:

Unos 3.500 funcionarios municipales tendrán pronto control horario en sus puestos de trabajo. Es una medida que casi todos los trabajadores de cualquier empresa conocen, un sistema de control de acceso d entradas y salidas con el que unos 3.500 funcionarios municipales tendrán que familiarizarse pronto.

No es ningún castigo. Se trata de uno de los efectos colaterales de la batería de medidas de permiso y reducciones de jornadas para favorecer la conciliación que ayer aprobó el pleno del Ayuntamiento. Ocurrió en un pleno durante el cual el propio alcalde Juan Espadas tuvo que reconocer que «llevamos más de veinte años sin control».

De hecho, solo la Gerencia de Urbanismo o empresas públicas como Lipasam o Tussam tienen establecido ese control que hace algunos años también se implantó en el Instituto Municipal de Deportes, IMD, pero que fue suprimido. Pero instalar ese control será difícil. «Tenemos sedes muy dispersas y será complejo», admitieron desde el Ayuntamiento insistiendo en englobar esta media dentro de las que favorecen la conciliación.

Serán unos beneficios que implicarán un mayor control de su horario, algo que actualmente no existe de forma informática. Los trabajadores entran y salen sin que quede constancia. Son los jefes de servicio los que deben llevar el control. Ahora será necesario saber a qué hora empieza y acaba esa jornada. Sobre todo a la hora de pedir una reducción o cualquier permiso. Actualmente se hace en papel. «Es un sistema del siglo XIX», admitían fuentes municipales. Contrasta con otras administraciones que utilizan las nuevas tecnologías para controlar entradas y salidas de sus trabajadores.

La portavoz adjunta del PP, Mar Sánchez Estrella, recordaba que durante el mandato de Zoido establecieron un control de entrada en el IMD que Espadas suprimió durante su mandato. Y que precisamente el IMD es uno de los organismos más difíciles de controlar ya que tiene 23 centros deportivos de gestión directa. Es decir, que los propios trabajadores son los que deben autocontrolarse. «La empresa tiene que saber que sus trabajadores están cumpliendo el horario. Para controlar cuando alguien coge asuntos propios», decía Sánchez Estrella calificando de «primario» y «obsoleto» el actual sistema.

Estas medidas se aprobaron después de que el alcalde, Juan Espadas, admitiera que quedan «más cosas pendientes que hechas» y que hay asuntos, como el del control horario, «en los que no se ha avanzado en veinte años».Las medidas incluyen permisos y licencias con reducciones de horario. También para acompañar a familiares a pruebas, ante enfermedades raras, en quimioterapia, a centros de salud o a tutorías a los hijos.

Con todo, fue un largo pleno con concentración de 300 empleados municipales exigiendo al alcalde que cumpla el acuerdo de 45 medidas de 2016 de las que, según denuncian, hay 30 sin llevar a cabo. Mientras los trabajadores anunciaban más movilizaciones y pedían más contrataciones, cobertura de vacantes o el plan de jubilación parcial a los 61 años, Espadas calificó de «llamativa» su movilización y anunció que prepara una nueva propuesta después de que el interventor municipal rechazara ese plan.

En cuanto a la RPT, el alcalde admitió que está «obsoleta» pero echó balones fuera afirmando que la mejora pasa por un aumento de empleados, lo que «el actual marco normativo estatal no permite». A lo que el portavoz del PP, Beltrán Pérez, le contestó acusándole de justificar sus «incapacidades», responsabilizando a Madrid.