Obras de restauración en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla
Obras de restauración en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla - J. M. Serrano

El Ayuntamiento retrasa a 2018 la apertura de la Fábrica de Artillería

Ha estado cerrada desde que en 2010 el Ministerio de Defensa la cedió al Ayuntamiento, que ahora le dará usos culturales

SEVILLAActualizado:

Si en 2016 el gobierno de Juan Espadas anunció que en septiembre de ese año daría un uso cultural a la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, ahora el Ayuntamiento baraja otras fechas: finales de 2017 o principios de 2018. ¿La razón? Aún le queda pendiente de finalizar las obras de conservación, restauración y de actividad arqueológica preventiva de la fundición menor, la fundición mayor y los talleres de herramientas de este inmueble, uno de los edificios civiles más importantes de Sevilla junto con el Alcázar y las Atarazanas.

Un convenio firmado entre el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento en 2007 hizo que tres años después acabara en manos municipales la Real Fábrica de Artillería, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en la calidad de monumento dentro del Patrimonio Histórico Militar. En realidad, el edificio no mantiene actividad fabril desde 1982. Cuando en 2010 fue cedido al Ayuntamiento se cifró en 70 millones de euros el desembolso económico necesario para restaurar este monumento, donde se fundieron los leones de las Cortes y tantos otros cañones que llevaban la marca de la fundición sevillana.

Desde que en 2010 el Ministerio de Defensa dejara las instalaciones de la Real Fábrica de Artillería, el inmueble no sólo no ha estado abandonado, sino que se utilizó como almacén de trastos viejos. Aunque se propuso que el ICAS (Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla) se mudara a la fábrica e incluso los archivos de la Junta, el edificio ha permanecido vacío, lo cual ha generado no pocas críticas por parte de la Asociación para la Defensa del Patrimonio o de arquitectos especializados en restauración, como Fernando Mendoza, quien denunció que «los edificios vacíos se estropean más rápidamente», por lo que propuso destinarlo incluso a polideportivo. Con Alfredo Sánchez Monteseirín de alcalde, el ICAS anunció en 2011 un plan director de usos para el monumento, sin que hasta la fecha se haya conocido.

Obras en cubiertas

En 2014, el gobierno de Juan Ignacio Zoido concluyó las obras urgentes de consolidación y resanado de sus cubiertas y fachadas, encomendadas a la empresa Auxiliar de Obras Andaluzas. En 2015, se vio obligado a actuar de nuevo porque el 80 por ciento de las dependencias interiores sufría desprendimientos de revestimientos de paramentos, cornisas, o incluso de elementos de cubierta debido a las lluvias. Entonces, la Gerencia de Urbanismo adjudicó por 1,2 millones las obras a Ferrovial. En agosto de 2015, con Juan Espadas ya de alcalde, su Gobierno limpió el edificio, retirando más de 46 toneladas de enseres y residuos con el fin de recuperar una fábrica cuya fundación se fija en el año 1565.

Al tratarse de un bien protegido, cualquier obra en el mismo tiene que tener el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio, dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que informó favorablemente de las obras en las fundiciones mayor y menor, así como en el taller de herramientas.

¿Qué uso piensa dar Juan Espadas a la Real Fábrica de Artillería? El Pleno municipal aprobó una propuesta del PP para que todo bien patrimonial del Ayuntamiento cuente con un plan de recuperación y usos. El Ayuntamiento asegura tener ya un avance de ese plan director de uso de la fábrica.

Planes poco concretos

Hasta ahora, el actual gobierno municipal ha sido poco concreto sobre lo que quiere hacer con este edificio. Ha hablado de convertirlo en un «contenedor cultural» mediante un «modelo mixto» publico-privado de gestión. También ha planteado la posibilidad de hacer de él un «espacio de creación cultural» parecido al antiguo Matadero de Madrid.

La falta de uso del edificio en cuestión no se debe a la falta de ideas, ya que se llegaron a celebrar unas jornadas con expertos en el edificio para debatir sobre el futuro del monumento. Llegó a plantearse que acogiera la Ciudad de la Justicia, el Museo Arqueológico, la sede del Archivo Histórico Provincial e incluso un «hotel de fundaciones». Ninguna de aquellas ideas cuajó. Pese a ser uno de los edificios más valiosos de la arquitectura industrial europea, la Real Fábrica de Artillería continúa a la espera de que los políticos muevan ficha.