Un juicio en la Audiencia de Sevilla
Un juicio en la Audiencia de Sevilla - ABC
Tribunales

La Audiencia de Sevilla, desbordada por la avalancha de macrojuicios que se avecina

Se espera medio centenar de juicios que provocará que las secciones civiles deban concentrar sus vistas en un sólo día para dejar salas disponibles

SEVILLAActualizado:

Si hubo un tiempo en que los jueces de instrucción sevillanos no daban abasto para tanta investigación por corrupción a la que tenían que hacer frente, ahora esa actividad frenética se ha desplazado al edificio lateral, concretamente a la Audiencia Provincial de Sevilla donde se enfrentarán a una avalancha de juicios en los próximos meses.

Aunque el primero de ellos será el juicio de la trama política de los ERE, que comenzará en la sección I el próximo día 13 de diciembre según las previsiones, el presidente de la Audiencia Provincial, Damián Alvarez, estima que pueden llegar más de 50 procedimientos tipo macrocausas para ser enjuiciados en los próximos dos años. Serán juicios de las distintas piezas de los ERE (que se dividió en numerosas y aún incontables piezas), de Invercaria (donde ocurrió algo similar con las distintas empresas y ya hay al menos 11 a la espera de fecha de juicio) y de otros macroprocesos igualmente complejos ya que, como establece la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se entiende por macrocausas o causas de especial complejidad las que tienen una magnitud superior a 4.000 folios y en las que hay al menos más de siete procesados. Rara es la semana que no llega a la Audiencia una de estas macrocausas que los jueces de instrucción dan por terminadas y envían a juicio.

Sin embargo, no sólo serán juicios de corrupción los que tengan lugar en los próximos meses ya que también se esperan otros grandes procedimientos de otros asuntos con un gran número de investigados, incluidos algunos procedentes de los pueblos de la provincia de Sevilla. El pasado jueves, por ejemplo, llegaron dos de estas.

«A medida que vayan llegando iré asignando las salas donde recaerán y habrá calendario», dice el presidente de la Audiencia admitiendo que casi todas las semanas le llega una de esas macrocausas y tiene que repartirlas. En ese reparto, además de tener en cuenta posibles recusaciones de jueces (como ocurrió con el magistrado Pedro Izquierdo que tuvo que abstenerse de llevar los ERE porque había sido alto cargo de la Junta de Andalucía) también deberán barajar los tiempos en los que se celebran esas vistas.

De hecho debe evitar que coincidan dos de esos macrojuicios a la vez. Y también, como en algunas de esas causas hay imputados comunes, para evitar que tanto los procesados como los letrados que los representan, tengan dos juicios a la vez. «Habrá que abordarlo con un reparto adecuado para que no se junten varias a la vez», dice el presidente de la Audiencia. Será una especie de tarea de malabarismo para evitar esas coincidencias.

Pues bien, la llegada a la Audiencia de esos procedimientos obligará a reordenar el trabajo en los tribunales y a reorganizarse ante la magnitud de los juicios que se avecinan en los próximos dos años. Y tendrá consecuencia en los órdenes penales. Pero también en el orden civil que tendrá que adecuar su calendario y sus salas. De momento, será necesaria una reordenación de las salas para acoger los juicios que se avecinan. Y ello obligará a que las cuatro secciones civiles tengan que conformarse con una sola sala para celebrar sus juicios. Y por tanto les obligará a que cada de estas secciones concentren sus propias vistas en una sola a la semana.

«Creo que tenemos bastante», dice Damián Alvarez que, en cualquier caso, es consciente de que la sala que él preside, que lleva los asuntos de familia, es una de las que tendrá que adaptarse ya que cada vez tienen más asuntos de modificaciones de medidas tras las separaciones y más peticiones de custodia compartida que deben resolver y que incrementa su carga de trabajo. Con un día para celebrar juicios a la semana tendrán que apañarse a partir de ahora.

Además el presidente de la Audiencia tiene claro que necesitarán más refuerzos. De hecho, ya se han pedido al menos tres jueces más en comisión de servicio para la sección I, la encargada del juicio de los ERE. Esa petición se hace para que ese largo juicio (aún se desconoce cuánto durará) no provoque el colapso de esa sección que seguirá teniendo que tramitar otros procedimientos y otros recursos.

Sin embargo, el Consejo General del Poder Judicial, que tiene que dar el visto bueno a esos refuerzos para los que ya hay tres candidatos (entre ellos el juez de instrucción Álvaro Martín, el mismo que procesó a Chaves y Griñán por el Caso ERE) aún está ala espera de que el Ministerio de Justicia libere el dinero para ello. Eso significa que la incorporación de esos magistrados de refuerzo podría demorarse más allá del mes de enero. Y que puede tener sus efectos colaterales en otros órganos, donde habrá que sustituir a los magistrados que se trasladan a la Audiencia.

Igualmente serán necesarios más funcionarios. Algo que está en manos de la Junta de Andalucía. En la sección I, la que empieza con la tanda de macrojuicios, ya los han pedido, según admite el letrado de la administración de justicia. Aunque les asignaron uno más, de momento han solicitado otro agente judicial y otro tramitador gestor que se sume a los siete que ya tienen en la sala normalmente.

Una de las consecuencias de esa avalancha de juicios es que, por ejemplo, el secretario no entrará en la vista oral de los ERE porque tendrá que quedarse haciendo frente al resto del trabajo. Y esos grandes juicios implicarán igualmente un refuerzo en la seguridad de los tribunales. Con más agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y con vallas instaladas rodeando el perímetro de la Audiencia. «Con tranquilidad y hablando con los presidentes de las salas, al final saldremos adelante» dice el presidente de la Audiencia que espera que todo se desarrolle con normalidad. Aún así, como dice un secretario judicial «habrá cola de juicios» para celebrar de aquí a los próximos dos años.