TRIANA

Triana pierde a la última representante de una generación de vendedoras de avellanas verdes

Fallece Carmela Martínez Moreno, personaje irrepetible de la Velá de Triana

Carmela en su puesto de avellanas verdes
Carmela en su puesto de avellanas verdes - ABC
PEDRO YBARRA Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

La madrugada de este miércoles ha fallecido Carmela Martínez Moreno, personaje que ha dejado una gran huella en la Velá de Triana al tratarse de la mujer que tradicionalmente regentaba el puesto de avellanas verdes.

Carmela estaba casada con Joaquín Carmona y era madre de tres hijos (Francisco, Joaquín y Lourdes) y como tantos trianeros a lo largo de su vida trasladó su domicilio a Coca de la Piñera (Camas), localidad en cuyo cementerio sus restos descansan desde este jueves.

Como afirmaba en una entrevista publicada por este periódico en julio de 2003 con motivo de la Velá de aquel año «Según Carmela, mujer que lleva ya treinta años vendiendo las típicas avellanas verdes en la Velá de Santa Ana, el ambiente que se respira actualmente «es mucho menos acogedor. Antes todos caminaban a lo largo de la tarde por las calles, compraban su cartucho de avellanas o sus bolsas de «higos chumbos. Se formaban corrillos de amigos en los que se hablaba del triunfo de la cucaña de ese mismo días, la cual venía a costar unos tres duros.

Carmela con su marido y su sobrina en La Velá de 2001
Carmela con su marido y su sobrina en La Velá de 2001- PACO PÉREZ

Como se decía en aquella entrevista, cuando llegaba el «anochecer trianero» adquirían en los quioscos«sus buenas raciones de sardinas asadas», y acudían a aquellas casetas, «tan distintas a las de hoy», a tomar su vino tinto, mientras que las «juergas flamencas» poblaban los umbrales de las casas. Las parejas se afanaban por bailar en las calles, al compás de guitarras, palmas y pasodobles «bien cantados»; y no por esa «música nueva», capaz de «robarle toda tradición a la Triana de aquel entonces».

El reportaje también narraba aquel día como el rostro de Carmela se teñía de nostalgia al recordar el pasado, ya que quienes iban a comprar avellanas ya en el año 2003 eran «únicamente recaderos» de sus abuelas que al enterarse de que los nietos iban a la fiesta, les piden que de regreso se las lleven, para recordar «ese «sabor de la velá» que tan buenos recuerdos trae a sus memorias».

Como la propia Carmela dijo en aquel reportaje «los trianeros de «pura raza» sienten nostalgia al recordar una Velá de Santa Ana cargada de «familiaridad»; y unas calles «revestidas de avellanas verdes, jazmín y sardinas asadas», nostalgia que también sentirán muchos sevillano al pasear por la calle Betis el próximo mes de julio.

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