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La rapamicina mejora la terapia para 'la mancha en vino de Oporto'

El número de personas afectadas en España por esta malformación capilar se sitúa es de unas 50.000

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La Clínica Universidad de Navarra ha liderado un ensayo clínico para tratar ‘la mancha en vino de Oporto, una malformación capilar del rostro que afecta entorno a un 0,3% de la población. El tratamiento del ensayo clínico consiste en el uso de una crema de rapamicina (medicamento que se usa para evitar el rechazo en trasplantados) después de la aplicación del tradicional láser. «Lo que hicimos fue aplicar una crema de rapamicina que parece potenciar el efecto del láser para reducir la intensidad de las ‘manchas en vino de Oporto», según explica Pedro Redondo, dermatólogo de la Clínica e investigador principal del ensayo que se publica en «Journal of the American Academy of Dermatology».

La rapamicina tiene una acción antiangiogénica que favorece que los vasos capilares, tratados con el láser, no vuelvan a abrirse. Redondo advierte que «aunque siempre hay una respuesta inicial al láser, con el paso de las semanas los pequeños capilares tienden a abrirse de nuevo y, así, la mancha vuelve a adquirir un color similar al que inicialmente tenía. La combinación con la crema evita de alguna manera la apertura de esos capilares, manteniendo la mejoría». El preparado de rapamicina aún no está en el mercado, pero según el especialista, «en un futuro podría comercializarse y su uso sería de tipo doméstico».

Un total de 23 pacientes fueron reclutados para este ensayo que ya se encuentra cerrado. El estudio ha estado indicado para personas con el síndrome de Sturge-Weber, un desorden congénito que se caracteriza, entre otras cosas, por «la mancha en vino de Oporto». Otra característica de los pacientes estudiados es que tenían esta mancha en las zonas laterales del rostro, bien a ambos lados (a derecha e izquierda), o bien en uno solo.

Más gruesa con la edad

Además de la mejora en las malformaciones capilares faciales, otra de las conclusiones que se desprenden del ensayo clínico es que la aplicación del láser siempre obtiene mejores resultados cuanto más joven sea el paciente. Para Redondo «normalmente, la edad va haciendo que ‘la mancha en vino de Oporto’ sea más gruesa. Por este motivo, lo ideal es empezar con este tratamiento a una edad temprana».

Además, el dermatólogo indica que «hemos podido ver que el uso de rapamicina tópica no produce ningún efecto adverso en los pacientes con síndrome de Sturge-Weber y con ‘mancha en vino de Oporto’. No solo eso, sino que al incrementar los buenos resultados de la aplicación del láser, se reduce el número total de sesiones». Sin embargo, aún se necesitarían más investigaciones para concluir que existen beneficios para los pacientes con mancha en vino de Oporto, pero sin síndrome de Sturge-Weber.