OBESIDAD

Las dietas ricas en proteínas reducen el peso, pero no el riesgo de diabetes por la obesidad

Las mujeres con obesidad que siguen una dieta con exceso de proteínas logran reducir su peso corporal, pero no un riesgo de diabetes tipo 2 ya incrementado por la obesidad

El riesgo de obesidad es mucho mayor en la población obesa
El riesgo de obesidad es mucho mayor en la población obesa - ARCHIVO
M. LÓPEZ - @abc_salud Madrid - Actualizado: Guardado en:

Cada día hay más personas con exceso de peso en todo el mundo, muy especialmente en los países occidentales. Una consecuencia de un estilo de vida caracterizado por una alimentación ‘inadecuada’ y un mayor sedentarismo. ¿Y qué se suele hacer para combatir este sobrepeso y obesidad? Pues hacer ejercicio y, sobre todo, ponerse a dieta. Es el caso de las dietas que contienen una elevada cantidad de proteínas, pues las proteínas ‘extra’ quitan el hambre y previenen la pérdida de tejido muscular que se produce con la pérdida de peso. El problema es que, como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (EE.UU.), este exceso de proteínas elimina uno de los beneficios asociados a la pérdida de peso: la mejora de la sensibilidad a la insulina, esto es, la capacidad para utilizar correctamente la insulina por los órganos y tejidos y, por tanto, de evitar la elevación de los niveles de glucosa en sangre. O dicho de otro modo, los obesos que adoptan esta dieta logran reducir su peso, pero no reducen su riesgo de diabetes tipo 2, ya incrementado por la obesidad.

Como explica Bettina Mittendorfer, directora de esta investigación publicada en la revista «Cell Reports», «hemos observado que las mujeres que pierden peso con una dieta alta en proteínas no experimentan una mejoría en su sensibilidad a la insulina. Sin embargo, las mujeres que pierden peso con dietas con una menor cantidad de proteínas tienen una mayor y significativa sensibilidad a la insulina. Un aspecto muy importante porque, en muchas personas con sobrepeso y obesidad, la insulina ya no controla de una forma efectiva los niveles de azúcares en sangre, lo que eventualmente resulta en el desarrollo de la diabetes tipo 2».

Reducción insuficiente

La sensibilidad a la insulina es un buen marcador de la salud metabólica de una persona. Una sensibilidad que, por lo general, mejora con la pérdida de peso. De hecho, las participantes de este nuevo estudio que siguieron una dieta con menos cantidad de proteínas experimentaron una mejora de un 25% a un 30% en su sensibilidad a la insulina.

Concretamente, el estudio fue llevado a cabo con 34 mujeres obesas que, no padeciendo diabetes, presentaban unas edades comprendidas entre los 50 y los 65 años y ya habían superado la menopausia.

Las participantes fueron incluidas en tres grupos: un primer grupo con una dieta con la cantidad de proteínas diarias recomendadas –0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal–; un segundo grupo en el que la dieta contenía un ‘exceso’ de proteínas –1,2 g por kg de peso–; y un tercer grupo en el que las mujeres no siguieron ninguna dieta y, por tanto, mantuvieron su peso inicial –el consabido ‘grupo control’.

Las mujeres que pierden peso con una dieta rica en proteínas no experimentan una mejoría de su sensibilidad a la insulinaBettina Mittendorfer

Como indica Bettina Mittendorfer, «les proporcionamos a las participantes todos los alimentos, y todas las mujeres siguieron la misma dieta de base. Lo único que cambiaba era el contenido proteínico, con mínimas alteraciones en las cantidades de grasas y carbohidratos. Queríamos centrarnos en el efecto de las proteínas sobre la pérdida de peso».

Y llegados a este punto, ¿por qué llevar a cabo el estudio únicamente con mujeres postmenopáusicas? Pues porque la creencia común es que el consumo extra de proteínas en la postmenopausia ayuda a preservar el tejido magro y, así, se evita la pérdida de demasiada masa muscular que suele acompañar a la pérdida de grasas.

Como recuerda la directora de la investigación, «cuando se pierde peso, en torno a dos terceras partes suelen ser tejido graso, mientras que la tercera parte restante es tejido muscular magro. Las mujeres de nuestro estudio que consumieron más proteínas tendieron a perder una cantidad un poco menor de su tejido magro, pero la diferencia total fue inferior a medio kilogramo. La pregunta entonces es saber si esta pequeña diferencia conlleva algún beneficio clínico».

Sin beneficios metabólicos

Los resultados mostraron que tomar la cantidad recomendada de proteínas conlleva beneficios para el metabolismo, caso de una mejora de un 25% a un 30% en la sensibilidad a la insulina y, por ende, de una reducción en el riesgo de desarrollo de la diabetes y de la enfermedad cardiovascular. Por el contrario, la dieta con exceso de proteínas no se asoció a estos beneficios.

Como concluye Bettina Mittendorfer, «los cambios en el contenido proteínico conllevan efectos muy grandes. Y es que los beneficios metabólicos asociados a la pérdida de peso no se vieron simplemente disminuidos, sino totalmente abolidos, en las mujeres que consumieron la dieta rica en proteínas. Todo ello a pesar de que su pérdida de peso fue similar a la lograda por aquellas con una dieta con menor cantidad de proteínas».

El próximo paso será investigar por qué el exceso de proteínas en la dieta no mejora la resistencia a la insulina, así como si los resultados son extrapolables a las personas, tanto varones como mujeres, que ya han sido diagnosticados de diabetes tipo 2.

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