El 8% de la población española padace síndrome del intestino irritable
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SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE

Los suplementos de vitamina D alivian el dolor en el síndrome del intestino irritable

Un estudio demuestra la eficacia de los suplementos de vitamina D a la hora de paliar el dolor, hinchazón, estreñimiento y diarrea asociados al síndrome del intestino irritable

MADRIDActualizado:

El síndrome del intestino irritable es un trastorno funcional del intestino caracterizado por dolor abdominal, hinchazón abdominal y alteraciones del hábito intestinal –estreñimiento, diarrea o ambos–. Un síndrome que se corresponde con el trastorno gastrointestinal más común en todo el mundo y que sufre hasta un 8% de la población de nuestro país, muy especialmente las mujeres jóvenes. Pero, exactamente, ¿por qué se desarrolla este trastorno? Pues la verdad es que no se sabe. Pero lo que sí se ha demostrado es que los afectados deben evitar ciertos alimentos y –en la medida de lo posible– el estrés para que sus síntomas no empeoren. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que no existe ningún fármaco específico para tratar la sintomatología. Tampoco un ‘remedio’ que funcione en todos los pacientes. O así ha sido hasta ahora. Y es que como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), la toma de suplementos de vitamina D parece ser un tratamiento universal eficaz para paliar tanto el dolor como muchos otros síntomas del síndrome del intestino irritable.

Como explica Bernard Corfe, director de esta investigación publicada en la revista «European Journal of Clinical Nutrition», «nuestro estudio ofrece una visión novedosa sobre este trastorno y, lo que es más importante, muestra una nueva vía para su abordaje. Y es que a la luz de nuestros resultados, parece evidente que toda la población afectada por el síndrome debería someterse a pruebas para medir sus niveles de vitamina D y que una gran mayoría de los pacientes se beneficiarían de la toma de suplementos con esta vitamina».

¿Remedio universal?

El síndrome del intestino irritable es un trastorno que merma de forma significativa la calidad de vida de los pacientes y que no llega a ser diagnosticado, o incluso ‘sospechado’, en un gran número de casos –muchos afectados se muestran remisos a ‘compartir’ con sus médicos sus hábitos intestinales–. Sea como fuere, indica Bernard Corfe, «el síndrome de intestino irritable es un trastorno del que no sabemos demasiado. Además, no hay una única causa conocida y tampoco existe un único remedio conocido».

El objetivo de esta revisión o ‘metanálisis’ fue analizar los resultados alcanzados en todos los estudios ya publicados en los que se hubiera abordado el síndrome del intestino irritable y la vitamina D. Y de acuerdo con las nuevas evidencias, la deficiencia de esta vitamina parece ser una característica muy, pero que muy común de los pacientes con este trastorno.

La toma de suplementos de vitamina D es beneficiosa para un gran número de pacientes con síndrome del intestino irritable

Entonces, y aunque no llegue a curar el síndrome, ¿puede suponerse que la corrección de esta deficiencia vitamínica, como sería por ejemplo con la toma de suplementos, podría al menos aliviar sus síntomas? Pues según los resultados del metanálisis, sí.

Como apuntan los autores, «nuestros hallazgos sugieren que los suplementos podrían ayudar a aliviar los síntomas de este trastorno, caso del dolor abdominal, la hinchazón, la diarrea y el estreñimiento. Además, la vitamina D se asocia con el mayor beneficio sobre la calidad de vida de los pacientes con el síndrome».

Más allá del intestino

En definitiva, y si bien como reconocen los propios autores «hacen falta más estudios» para confirmar estos resultados, parece que los suplementos de vitamina D son muy eficaces a la hora de paliar los síntomas del síndrome del intestino irritable. Y es que la deficiencia de esta vitamina tiene efectos muy negativos sobre el intestino. Como recuerdan los investigadores, «ya se sabe que los niveles bajos de vitamina D están implicados en la enfermedad inflamatoria intestinal y se asocian a un mayor riesgo de desarrollo de cáncer colorrectal».

Sea como fuere, y más allá de sus consecuencias intestinales, es necesario que todo el mundo presente unos niveles adecuados de esta vitamina. Como concluye Bernard Corfe, «la vitamina D es esencial para el bienestar general, incluida la salud ósea, la función inmune y la salud mental. Además, y una vez diagnosticada, la deficiencia de vitamina D puede ser fácilmente corregida con la toma de suplementos».