Al igual que la depresión, la desmoralizacion es común en los pacientes con párkinson
Al igual que la depresión, la desmoralizacion es común en los pacientes con párkinson - ARCHIVO
ENFERMEDAD DE PARKINSON

El síndrome de desmoralización también es muy común en los pacientes con párkinson

Al contrario que la depresión, la desmoralización impacta de forma muy negativa sobre la capacidad para el control del movimiento de los pacientes con enfermedad de Parkinson

MADRIDActualizado:

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico crónico, neurodegenerativo e invalidante que padecen más de 160.000 personas en nuestro país, en hasta un 10% de los casos en fase avanzada. Una enfermedad que aún a día de hoy de cura y que, básicamente, viene caracterizada por un deterioro tanto cognitivo como, sobre todo, motor. Pero aún hay más. Los pacientes de párkinson también suelen padecer depresión. Y asimismo, según concluye un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Yale en New Haven (EE.UU.), ‘desmoralización’. Un aspecto importante dado que la depresión y la desmoralización son dos entidades diferentes y, por tanto, requieren ser abordadas de forma individual.

Como explica Brian Koo, director de esta investigación publicada en la revista «Neurology», «la distinción entre depresión y desmoralización es importante porque los enfoques terapéuticos son diferentes. Así, la desmoralización debe ser tratada con terapias cognitivo-conductuales en lugar de con fármacos antidepresivos, que suelen ser generalmente prescritos para la depresión».

¿Desmoralización o depresión?

La ‘desmoralización’ o ‘síndrome de desmoralización’ es un estado en el que el afectado, además de sentirse impotente y totalmente falto de esperanza, alberga la percepción de ser incapaz de llevar a cabo ninguna tarea en una situación estresante. Una entidad, por tanto, diferente de la depresión, en la que el afectado conoce cuál es el curso apropiado de acción pero carece de toda motivación para llevarlo a cabo. Sin embargo, y en caso de desmoralización, el paciente puede sentirse incompetente y, por ende, inseguro sobre el curso de acción apropiado. Y esta depresión, ¿puede cursar conjuntamente con la depresión? Pues sí. Y asimismo, ¿es, tal y como ocurre con la depresión, común en los pacientes con párkinson?

Para responder a esta pregunta, los autores contaron con la participación de 94 pacientes diagnosticados de párkinson y de 86 personas que, de su mismo sexo, nivel educativo y edad –el promedio de edad se estableció igualmente en 68 años–, no padecían la enfermedad –el consabido ‘grupo control’.

El síndrome de desmoralización debe ser tratado con terapias cognitivo-conductuales en lugar de con fármacos antidepresivos

Todos los participantes fueron sometidos a distintos cuestionarios con objeto de detectar la presencia tanto de depresión como de desmoralización. Y para este último síndrome, los cuestionarios contenían preguntas como ‘¿experimenta sentimientos de impotencia, de desesperanza o de darse por vencido?’ o ‘¿siente que ha fracasado a la hora de cumplir con sus expectativas o las de otras personas?’.

Los resultados mostraron que la prevalencia de desmoralización fue hasta 2,6 veces superior en los pacientes con párkinson que en las personas sin la enfermedad. Concretamente, y mientras el 18% –o lo que es lo mismo, 17 de 94– de los pacientes con párkinson padecía desmoralización, la proporción de sujetos del grupo control con el síndrome fue de solo un 8% –esto es, 8 de 86.

De la misma manera, los resultados también mostraron una prevalencia hasta cinco veces mayor de depresión en los pacientes de párkinson –19 de 94, para un 20%– que en las personas sin la enfermedad –3 de 86, para un 4%–. Pero, la desmoralización y la depresión, ¿suelen cursar de forma conjunta en el mismo paciente? Pues no necesariamente. De hecho, el 37% de los afectados por el párkinson –7 de 19– que padecían depresión no sufrían el síndrome de desmoralización; y el 29% –5 de 17– con desmoralización no tenían depresión.

Como indica Brian Koo, «nuestros resultados sugieren que la desmoralización no es simplemente un marcador de depresión».

Aún más común

En definitiva, y si bien pueden presentarse como comorbilidades asociadas a la enfermedad de Parkinson, la depresión y la desmoralización no son lo mismo y requieren ser abordadas de forma diferente. Más aún cuando los resultados muestran que la desmoralización, que no así la depresión, se asocia a una incapacidad para controlar el movimiento.

Como concluye el director de la investigación, «dado que nuestro trabajo muestra una asociación entre la desmoralización y la capacidad funcional de los pacientes, deben llevarse a cabo más estudios para encontrar la mejor manera de tratar la desmoralización en la enfermedad de Parkinson».

Es más; el estudio fue llevado a cabo con pacientes con enfermedad de Parkinson de grado leve-moderado. Es decir, no se incluyeron pacientes en fase avanzada, por lo que debe esperarse que la prevalencia de desmoralización asociada al párkinson sea aún mayor.