La hipertensión arterial es la primera causa de mortalidad global
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HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Los adultos supervivientes a un cáncer infantil tienen mayor riesgo de hipertensión

El riesgo de hipertensión tras superar cáncer en la infancia aumenta con el paso de los años, siendo del 13% a los 30, del 37% a los 40 y superior al 70% a los 50

MADRIDActualizado:

A día de hoy, y como consecuencia de los avances logrados en el campo de la investigación oncológica, los pacientes tienen a su disposición tratamientos más eficaces y seguros para la mayoría de tipos de cáncer. Es el caso, entre otros, del cáncer infantil, en el que hasta un 83% de los afectados sobrevive cuando menos cinco años y un notable porcentaje alcanza la edad adulta. Así, por ejemplo, cabe destacar que en Estados Unidos conviven en el momento actual cerca de 420.000 adultos que han sobrevivido a un cáncer pediátrico. Sin embargo, estos tratamientos no resultan en ningún caso inocuos. Y es que todo tratamiento tiene efectos secundarios, por mínimos que sean. De hecho, es bien sabido que la principal causa de muerte no oncológica entre los supervivientes de cáncer infantil que han recibido tratamiento oncológico es la enfermedad cardiovascular. Y ahora, un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital de Investigación Infantil St. Jude de Memphis (EE.UU.) muestra que, al llegar a la edad adulta, estos supervivientes tienen más del doble de riesgo de desarrollar hipertensión arterial que la población general.

Como explica Todd M. Gibson, director de esta investigación publicada en la revista «Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention», «la hipertensión arterial es un importante factor de riesgo modificable que incrementa la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular. Los estudios han mostrado que la presión sanguínea elevada puede incluso tener un impacto aún más negativo sobre los supervivientes de cáncer infantil que fueron tratados con terapias cardiotóxicas como las antraciclinas o la radioterapia torácica».

A mayor edad, más riesgo

La hipertensión arterial es la enfermedad definida por unas cifras de presión sanguínea superiores a 140/90 mmHg. Una enfermedad que, según alerta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), constituye la primera causa de mortalidad global. No en vano, hasta un 75% de la población con hipertensión –en torno a 1.100 millones de personas en todo el mundo y más de 14 millones en nuestro país– presenta un riesgo nada desdeñable de sufrir un ictus, un infarto de miocardio o de desarrollar enfermedad renal.

Para llevar a cabo el nuevo estudio, los autores analizaron los historiales médicos de 3.016 adultos supervivientes a un cáncer infantil y se centraron en aquellos participantes que, bien presentaban una presión arterial sistólica (PAS) igual o superior a 140 mmHg o una presión arterial diastólica igual o mayor a 90 mmHg, bien tomaban fármacos antihipertensivos –tras haber sido diagnosticados de la enfermedad.

La hipertensión es un importante factor de riesgo modificable que incrementa la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular

Los resultados mostraron que los adultos que habían sobrevivido a una enfermedad oncológica en su infancia tenían un riesgo hasta 2,6 veces superior que la población de su misma edad, sexo, etnia e índice de masa corporal (IMC). Además, el riesgo de presentar unas cifras tensionales elevadas se incrementó con el paso de los años. No en vano, la incidencia de hipertensión se estableció en el 13% a la edad de 30 años; en el 37% a los 40; y en más del 70% a los 50. En consecuencia, como apunta Todd Gibson, «la prevalencia de hipertensión en los supervivientes de cáncer es equiparable a la de la población general cerca de 10 años mayor».

Y llegados a este punto, ¿da igual el tratamiento recibido? O dicho de otra manera, ¿este riesgo es mayor en función de que el paciente fuera tratado con quimioterapia o con radioterapia? Pues según los resultados, el tratamiento no pareció influir significativamente. No así el sexo y el IMC, siendo mayor el riesgo en el caso de los varones o de presentar sobrepeso u obesidad.

Como refiere el director del estudio, «la ausencia de una asociación entre una presión sanguínea elevada y la radioterapia y quimioterapia fue realmente sorprendente, y sugiere que la conexión entre la supervivencia al cáncer infantil y la hipertensión en la etapa adulta es multifactorial y requiere más investigación».

Peligrosa pero modificable

En definitiva, y en opinión de los investigadores, los médicos deberían tener presente que los supervivientes a un cáncer infantil tienen mayor riesgo de hipertensión que la población general. Un riesgo, además, que aumenta con el paso de los años. Pero no todo son malas noticias.

Como concluye Todd Gibson, «la buena noticia es que, contrariamente a como sucedía con la terapia anticancerígena previa, la hipertensión arterial es un factor de riesgo modificable. Así, hacen falta más estudios para identificar intervenciones efectivas para prevenir esta hipertensión en los supervivientes, aunque nuestros resultados enfatizan la importancia de la vigilancia y abordaje de esta enfermedad».