La Matriz de Almonte hace su entrada en la aldea para dar comienzo a la Romería del Rocío 2018
La Matriz de Almonte hace su entrada en la aldea para dar comienzo a la Romería del Rocío 2018 - M.A.J.G.
DA COMIENZO

Rocío 2018: La entrada de la Matriz en la aldea abre la Romería

Almonte disfruta de un camino tranquilo y animado, lejos de incidentes y puntual en sus paradas. La falta de efectivos de la Guardia Civil en los puntos de cruce de carretera provoca la indignación de los romeros

ALMONTEActualizado:

La Hermandad Matriz de Almonte hizo su entrada en la aldea de El Rocío y con la llegada de su Simpecado, dio apertura a la Romería de 2018, inicio de un importante ciclo de efemérides para la devoción rociera. Los almonteños han disfrutado de un camino tranquilo y animado, marcado por el calor y la ausencia de incidentes de consideración, muy puntual en sus paradas y con el único inconveniente de la ausencia de efectivos de la Guardia Civil en los puntos en los que la hermandad debe atravesar carreteras como la A-474 o la A-483, lo que provocó el malestar de los peregrinos, que tenían que buscarse por sus propios medios la manera de cruzar a pie, a caballo o con los carros, compitiendo con el intenso tráfico que caracteriza esta vía.

Por lo demás, la jornada comenzaba con el tradicional sonido de los tamboriles y el estruendo de los cohetes que llamaban a los peregrinos a acudir a la eucaristía que como es costumbre, se desarrolló en el Alto del Molinillo, en el recinto del Chaparral, un lugar emblemático por ser allí donde cada siete años se descubre el rostro de la Divina Pastona en su traslado a Almonte. En la misa, oficiada por el párroco de la localidad, Francisco Jesús Martín Sirgo, llamaba la atención la gran cantidad de asistentes, como también ha sido destacado el número de caballistas y de peregrinos a pie que acompañaron al Simpecado de la Matriz durante toda la jornada.

Una vez finalizado el acto religioso, los almonteños realizaron el recorrido por las calles de la localidad, momento en el que los vecinos que no acuden a la romería aprovechan para desear a los peregrinos un feliz camino. El trayecto tuvo como siempre uno de sus momentos más emotivos al llegar a la Parroquia de la Asunción, donde la Hermana Mayor, Eva Toro, exultante de felicidad, lanzó los vivas a la Blanca Paloma y donde se rezó la Salve en medio de un respetuoso silencio, a pesar de la gran cantidad de personas que atestaban la plaza.

El resto del camino se desarrolló con tranquilidad y en medio de un ambiente festivo además de un enorme calor, se llegaron a superar los 30 grados de temperatura, que se vieron aliviados por una leve brisa que acompañó a los romeros durante la mayor parte del día.

La Hermana Mayor mostró en todo momento un gran compromiso con la responsabilidad que asumía el pasado Domingo de Resurrección, cuando resultó elegida por sus hermanos para guiar el camino de su hermandad en este 2018, y aceptó de buen grado los numerosos llamamientos de los peregrinos para que el Simpecado se parase y así poder rezarle y cantarle, una implicación y una alegría la suya muy agradecida por quienes los romeros.

Sobre las 10 de la noche la Hermandad Matriz, acompañada de cientos de peregrinos –este año se ha incrementado el número de devotos de fuera de Almonte que han decidido acompañar a la Hermandad-, llegaba al Rocío con la satisfacción de haber cumplido su cometido sin tener que lamentar incidencias y con la mirada puesta en las intensas jornadas que se sucederán hasta el Lunes de Pentecostés.