YouTubeEl inoportuno «salto en bomba» que pudo terminar en desgracia

Un vídeo de YouTube muestra cómo un joven cae directamente sobre un hombre que baja por un tobogán

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La combinación que une verano y parque acuático siempre ofrece diversión asegurada. Con el agua fresca de las piscinas combatimos el asfixiante calor, mientras descargamos adrenalina deslizándonos por los larguísimos toboganes que pueden encontrarse en estos recintos. Por supuesto, es fundamental extremar las precauciones. Los parques acuáticos suelen estar a rebosar de visitantes en verano, circunstancia que facilita que se produzcan accidentes como los que muestra un vídeo de YouTube que se ha hecho viral en los últimos días.

Las imágenes fueron grabadas el pasado mes de junio en las instalaciones del Alegria Pineda Splash Hotel en Pineda de Mar (Barcelona); pero han sido compartidas esta semana por el bufete de abogados británico Slater & Gordon en su canal de YouTube. Se trata de un vídeo de apenas 15 segundos de duración, en el que vemos cómo un joven se zambulle en el agua justo delante de la salida de un tobogán. Cuando se encuentra en pleno «salto en bomba», un hombre aparece bajando por el tobogán y el accidente es inevitable.

El joven cae de pleno sobre el turista que disfrutaba del tobogán. El nombre de la víctima es Graham Hyde, un hombre de 44 años que disfrutaba de su aniversario de boda junto a su pareja y su hija de 8 años. Fue precisamente su esposa quien captó el momento con la cámara de su smartphone. «Escuché un crujido enorme y honestamente, creí que me había partido el cuello», explica Graham, «el impacto tuvo mucha fuerza, pegué un giro de 360 grados bajo el agua».

Para colmo de males, las primeras atenciones recibidas no fueron las más adecuadas. «El socorrista me aplicó un spray de calor y me puso una bolsa de hielo en el cuello. Como es obvio, esta combinación me quemó la piel», relata el herido, «entonces empezó a dolerme de verdad, comencé a temblar. Me ardía el cuello y me sentía rígido. No podía levantar los brazos y me hacía daño cualquier movimiento». La pesadilla continuó en su visita al hospital, donde asegura que tuvo que esperar más de dos horas hasta ser atendido.

Además, el hotel rechazó hacerse cargo de la factura del taxi que su esposa y su hija tuvieron que tomar para acompañarle al centro médico. Cuando por fin recibió el alta se encontró con una huelga de taxis que le obligó a pasar una hora más esperando un coche, soportando los agobios del dolor y las altísimas temperaturas. El vídeo permite demostrar que no había señales que pidiesen precaución a los bañistas en los alrededores de la piscina, por lo que Graham Hyde ha interpuesto una denuncia contra la compañía con la que contrató su paquete vacacional.