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Le prohíben cantar en su casa durante 24 meses tras ser denunciada por los vecinos

Una mujer británica tendrá que controlar el volumen de su voz en los próximos dos años

Recibió un primer aviso en Navidad, pero lo incumplió repetidas veces en enero y febrero

MadridActualizado:

Una mujer británica tiene prohibido cantar en su piso durante dos años después de acumular durante meses las quejas de sus vecinos. Heather Webb, de 48 años, recibió una primera prohibición de un año el pasado 5 de diciembre y, tras incumplirla varias veces, se ha ampliado la sanción a dos años.

Algunos de sus vecinos han concedido declaraciones a medios locales afeando a su vecina este comportamiento incívico. Paul Burford, que vive a 40 metros de su apartamento, pero en el mismo complejo, dijo haber escuchado su «canto errático de la ópera» a las 8.30 horas del 7 de febrero de este año. «Para ser honesto, suena como un gato que se está ahogando», ha dicho.

Otra mujer que vive dos pisos por encima de la denunciada dijo haberla escuchado a pesar de estar viendo la tele con los auriculares puestos. En contra de lo que puede parecer, y según las fotografías publicadas por periódicos como el «Daily Mail», el bloque donde vive esta mujer presenta buenas calidades, por lo que los vecinos no entienden cómo su voz puede llegar tan lejos.

«Cuando lo escuché por primera vez, me quité los auriculares y me acerqué a la ventana para asegurarme el ruido venía desde su piso, y así fue –dijo esta misma vecina–. Viene de ese piso constantemente».

La denunciada, Heather Webb, no compareció ante el tribunal y nadie lo hizo en su nombre. Ella se limitó a defender su inocencia cuando la policía le pidió declaración a primeros del mes de febrero: «Ella dijo que no podía recordar si estaba cantando el 8 de enero».

La acusada se limitó a decir que valdría con cerrar las ventanas para que no hubiera problemas con los vecinos, pero lo cierto es que este conflicto dura ya casi cuatro años. Tras múltiples quejas, avisos y ahora denuncias, esta mujer deberá guardar silencio durante dos años para no agravar el problema. La orden le prohíbe mantener una conducta que «cause alarma o angustia» y le impide «tocar música, cantar, gritar o crear ruido en un volumen que se pueda escuchar fuera de su propiedad».