Real MadridSergio Ramos, la renovación «merecida»

La intrahistoria de la ampliación de su contrato hasta 2021, tras aquel difícil acuerdo 2015-2020

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El Real Madrid renueva a Sergio Ramos por una temporada más, hasta 2021, hasta los 35 años, en reconocimiento a su rendimiento constante a lo largo de las últimas campañas, una etapa de madurez personal que ha trasladado a su eficacia como futbolista. El sevillano fue el artífice con sus remates de las victorias en las Copas de Europa de 2014 y 2016. Abrió el triunfo en la Supercopa de Europa en Trondheim con otro testarazo que permitió la prórroga y el trofeo final. Y se convirtió en un goleador decisivo en los minutos 93 frente al Barcelona (1-1) y el Deportivo (3-2), con dos cabezazos que sentenciaron cuatro puntos fundamentales que permitieron el título de Liga conseguido en mayo. Ahora, el club valora su eficiencia en el campo. Y fuera del campo. Ramos es un ejemplo para los jóvenes. Es una respuesta elegante de la entidad tras aquella dura negociación que acabó con la firma del contrato 2015-2020.

Hasta los 35 años: El Madrid decidió ampliar su contrato hace un año, tras marcar nuevos goles decisivos en las finales de la Champions y la Supercopa europea ante el Atlético y el Sevilla

Esta extensión de aquel acuerdo por una campaña más es una manera implícita de superar con hechos aquella disparidad de criterios que se produjo entre la entidad y el capitán. Una confrontación de posturas que definió la pretemporada de julio de aquel año, en Australia y China. Rafa Benítez vivió como entrenador aquella dura negociación. René Ramos, hermano del jugador, viajó en aquel periplo para solucionar el conflicto.

La disparidad de 2015: El club premia la entrega del con una renovación que cierra aquellas diferencias surgidas hace dos años

La intrahistoria de aquella situación era peliaguda. El hispalense finalizaba contrato en 2017 y tenía una oferta del Manchester United por cinco temporadas y 11,5 millones netos de ficha. Ramos expuso al Real Madrid que deseaba quedarse, pero esperaba un aumento importante de sus emolumentos en la renovación. En ese momento su ficha ascendía a seis millones y pedía once millones por campaña. Las diferencias eran grandes.

El pacto de China

El United hizo una oferta al Real Madrid por el capitán de 60 millones y adujo que no subiría su propuesta. El club español no la contempló. Las aguas dialécticas comenzaron a calmarse, pues las filtraciones interesadas solo servían para enturbiar cualquier entente. Tras muchos días de conversaciones, iniciadas meses antes en Madrid, todas las partes alcanzaron el pacto final en China, el 27 de julio de 2015, pocas horas antes de volar hacia Europa. Florentino Pérez, José Ángel Sánchez y René Ramos acordaron por fin el nuevo convenio del capitán. Firmó un contrato por cinco años, hasta 2020, con una ficha de 8.5 millones, que se transformarían en diez millones si se alcanzaban diversos objetivos, que se consiguieron con títulos. Todo quedó emplazado para sellar esas cifras al regreso de la gira, en el estadio. El capitán rubricó su convenio el 17 de agosto, en el palco del Bernabéu. Solo Cristiano había recibido ese honor.

La continuidad del andaluz en el club se notó en el campo. Ramos había jugado nervioso la fase final de la campaña anterior, la que supuso el adiós de Ancelotti en su segundo año, sin títulos, salvado en 2014 por aquel cabezazo inolvidable de Sergio en Lisboa. La negociación del contrato afectó al jugador. Sellado por fin el convenio, el central comenzó a jugar mejor, tranquilo. Era el líder del equipo dentro y fuera del campo, el que mandaba desde atrás, y su jefatura se hizo patente.

Sueño, el ser delantero centro

La llegada de Zidane dio autonomía a toda la plantilla para gestionar sus virtudes desde el césped sin atenerse a la rectitud de Benítez. Y Ramos abrió el camino de la undécima Copa de Europa con otro gol al Atlético en una final. Tres meses más tarde volvió a ser esencial al ganar la Supercopa de Europa en Trondheim con otro remate de cabeza. El Madrid ya había decidido ampliar su contrato hasta 2021 desde la obtención de la Champions. «Se lo merece».

Se hizo realidad este verano, con nuevos méritos contraídos por el capitán, determinante en el último éxito liguero con sus goles. Diez anotó la temporada pasada. «Siempre quise ser delantero centro», reconoce. Es un mito en activo, como en su día lo fueron Gento, Pirri y Amancio. Un icono que alimenta la leyenda blanca. El triturador del Bayern de Guardiola con dos cabezazos en Múnich, preludio de la «Décima», acabará su carrera en el Real Madrid. El presidente premia su evolución perenne. El secreto de Ramos, el hombre que controla a la plantilla para que sepa mantener el espíritu del club en actitud y declaraciones, es reinventarse.