Real Madrid Zidane juega al escondite con Casemiro: «Le veo fuerte»

El brasileño regresó tras dos meses y medio lesionado y su técnico le ve apto para el Camp Nou

Casemiro, golpea al balón en el Real Madrid-Cultural
Casemiro, golpea al balón en el Real Madrid-Cultural - AFP

Resuelta la eliminatoria tras el abultado resultado de la ida en el Reino de León (1-7), el máximo aliciente del partido contra la Cultural era saber si Casemiro tenía opciones de jugar el clásico como titular. Zidane lo viene meditando en los últimos días y anoche quiso ver in situ si tras dos meses y medio de lesión el pivote brasileño tiene físico suficiente como para afrontar desde el inicio un encuentro de tal envergadura. No parece que sea así, pero Zidane esconde sus cartas: «Estoy contento por su vuelta. Al principio ha tenido ciertas dificultades, pero es normal tras estar tanto tiempo parado. Lo veo fuerte y preparado. Y veremos qué hacemos el sábado en el Camp Nou. Pero lo más importante es que ya está con nosotros».

Ante la Cultural, Casemiro disputó los noventa minutos y conforme fue avanzando el encuentro fue mejorando sus prestaciones y recuperando sensaciones, pero sus piernas le delataban. Las tres faltas cometidas por el Real Madrid en la primera mitad fueron todas suyas, fruto de su falta de chispa y de cierta precipitación con el balón en los pies cuando se veía presionado por algún jugador de la Cultural. De hecho, hasta llegó a ver la amarilla por una entrada a destiempo con los tacos sobre el empeine de Toni Villa. Ese punto de potencia que le hace ser un muro de carga en el centro del campo blanco no lo tiene aún y parece demasiado riesgo darle galones de titular en el clásico, pero Zidane ha dejado el debate abierto.

Isco, solo 45 minutos

El partido copero sí que despejó la otra duda que puede tener el madridismo sobre el equipo que ponga el técnico blanco en Barcelona. Isco, como ya ocurrió en el derbi en el Vicente Calderón, ocupará la posición de «10» en el Camp Nou. Asensio y James opositaron anoche por esa vacante. Una asistencia del balear y un gol del colombiano fueron sus méritos, pero el cambio del malacitano en el descanso fue una señal inequívoca de que su titularidad en el clásico parece segura.

Despejadas las interrogantes del gran partido de este sábado, los chavales tomaron el protagonismo en el Bernabéu. Mariano, Tejero y Odegaard jugaron de inicio y los tres demostraron talla de futbolista con mayúsculas. Mención especial para el delantero dominicano, que por fin tuvo la oportunidad de jugar como titular, situación inédita hasta anoche. El ariete caribeño sabía en verano que cuando tomó la decisión de ser el tercer nueve de la plantilla, tras Benzema y Morata, tenía muchos números para no tener minutos, circunstancia complicada para un futbolista en formación, aunque no para Mariano: «No tengo ningún objetivo para el futuro. Solo el de seguir trabajando día a día y aprovechar las oportunidades que me dé el entrenador», detalló el delantero, ajeno a los rumores que lo sitúan fuera del equipo en el mercado invernal.

Ante la Cultural, Mariano salió a comerse la hierba. Literalmente. A los 23 segundos, ya estaba con los brazos abiertos celebrando el tanto más rápido de la historia del Real Madrid en la Copa del Rey. Aparte de calidad y potencia, si algo tiene el delantero dominicano es olfato de gol. Una virtud que le dará muchas alegrías. Anoche se llevó el balón a casa firmado por el resto de sus compañeros, como premio a un triplete donde sobresalió su segunda diana. Asistencia de Carvajal, control con el pecho suspendido en el aire y trallazo a la escuadra de Leandro. «No me ha dado tiempo ni a pensar lo que se siente. Es una alegría increíble, un sueño hecho realidad. Marcar un gol es increíble, así que hacer tres es inexplicable», contaba Mariano nada más acabar el primer gran partido de su prometedora carrera.

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