Real MadridSeis meses que marcarán el futuro de Bale

Esta etapa marcará su carrera. El club y Zidane creen en él y se quedará si rinde, pero las lesiones generan dudas. El galés será quien decida en junio

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Este muchacho, sí, gana mucho dinero, como sucede con todos los futbolistas de primer nivel. Los aficionados hablan de los jugadores como si el hecho de obtener buenos beneficios por su trabajo les elevara a un Olimpo estratosférico en el que no sienten, no viven, no son personas, como si no tuvieran mujer, hijos y familiares, que son quienes padecen mucho más lo que les ocurre, porque oyen en la calle lo que se habla de ellos. Gareth Bale es un joven de 28 años al que se le sonrojan las mejillas de vergüenza cuando escucha elogios. No ha perdido el carácter ilusionado, infantil, del chico de Cardiff que corría como una gacela en el colegio y quería ser futbolista del «Real» mientras sus compañeros de clase le decían que era mejor el Manchester.  Su traspaso desde el Tottenham costó 91 millones, solo superado por los 96 de Cristiano, los 115 de Pogba y los 222 de Neymar. Y eso le presiona demasiado.

Precaución: sintió molestias en un gemelo en la Copa, no se entrenó ayer en el césped, trabajó en el gimnasio `ehoy y no se arriesgará con él en Bilbao

El galés es quien más sufre con sus lesiones. Se fustiga mentalmente. Los doctores le dicen que solo piense en él. Recuperado de su decimonovena dolencia, reapareció frente al Fuenlabrada y jugó muy bien. Pero el club blanco infoma que «irá con precaución, pues aún no se encuentra al cien por cien».

Sus sensaciones físicas todavía no son las mejores. Tras disputar el encuentro de Copa sintió ligeras molestias en un gemelo y Zidane no forzará. No estará en San Mamés. Será un proceso lento. Los próximos seis meses marcarán el devenir de su carrera.

Centrarse en él: Zidane le pide que solo piense en jugar bien y le aconseja evadirse del «ruido» exterior

Bale renovó hace un año hasta 2022. Pero ese contrato no es una ataduraa para la entidad. El futbolista sabe que si las roturas se perpetúan deberá decidir el retorno a la Premier para comprobar si en un clima más húmedo, menos caluroso y con un club de menor presión elude los problemas físicos y rinde como anhela. «Gareth» admite que el «pressing» psicológico de su fichaje, primero, y de su plaga de lesiones, después, le han afectado para recaer en las dolencias. Jugó ante el Fuenlabrada quince días después de romperse en «un entrenamiento perfecto» el 10 de noviembre, cuando realizó pruebas de velociad y potencia de disparo. Actualmente se siente «físicamente muy bien», porque lleva dos meses de puesta a punto desde que se rompió el sóleo el 26 de septiembre en Dortmund. Pintus le ha marcado un plan» para que su reincoporación sea «lenta pero segura».

Ver a la BBC en el clásico

El Real Madrid lleva a cabo con el británico una labor que es tan psíquica como física. Los hombres que trabajan con el futbolista le piden por favor que no se flagele con el ansia de volver a la competición y piense en formar parte de las alineaciones poco a poco. «No debe precipitarse y querer disputar los noventa minutos de cada partido ya», señala un integrante del cuerpo medico. «La obsesión de la reaparicion se acabó», frase que rememora el día que Bale quiso estar en el clásico liguero del 2-3, hace medio año, y tuvo que ser sustituido en el primer tiempo. «Eso no se repetirá nunca más». Pintus ha previsto que juegue en Bilbao medio partido si Zidane lo considera tácticamente. El objetivo es que la BBC pueda ser titular frente al Barcelona el 23 de diciembre. El fin de esta integración paulatina es conseguir que el galés no vuelva a romperse, porque se juega su futuro en seis meses.

Renovó hasta 2022, pero el propio jugador decidirá en junio. Si rinde y no se rompe, seguirá. Si sufre más reacaídas, será el primero en pedir su traspaso para intentar rendir en la Premier.

Las posiciones están marcadas. La directiva confía en Bale y espera que vuelva a rendir como en las dos primeras campañas, cuando ofreció su mejor fútbol de manera constante. En el club se enjuicia que «la rotura traumática de los tendones peroneos» sufrida en Lisboa en noviembre de 2016, en una dura entrada del uruguayo Coates, fue la lesión que cortó su trayectoria. Bale era el mejor futbolista del Real Madrid desde la primavera de ese año. Fue determinante en el triunfo de la Champions conquistada en Milán. Un gol suyo eliminó al Manchester City en semifinales. También era el mejor ese otoño. Toda su eficacia se truncó de golpe. La entidad espera que Bale vuelva a rendir este próximo medio año y para ello es necesario que no recaiga. Si se rompiera de nuevo, la empresa se replanteará todo en junio.

Zidane también cree en el galés. Es un tipo de delantero que no posee. Sus pases son precisos para Cristiano y sus escapadas son imposibles de imitar.

Pero la persona determinante en definir ese porvenir será el propio Bale. Quiere jugar bien para quedarse y funcionar como desea. Ser fundamental para el esquema de Zidane. Si los músculos vuelven a traicionarle, será el primero en tomar la decisión de ser traspasado. Pero cuidaod, es año de Mundial y eso trastoca todas las medidas.