Dortmund-Real MadridLa resurrección de Bale

Firma su mejor partido en meses: «Hemos visto las piernas de antes de Gareth», explica Zidane, clave en la recuperación del galés

Enviado especial a DortmundActualizado:

En el excitante pandemónium de anoche en el Signal Iduna Park, con dos equipos obsesionados por atacar, se vio la mejor versión de Bale en mucho tiempo. Premio para Zidane, que siempre ha remado contra corriente, y que el tiempo empieza a darle la razón: «Hemos visto a Gareth en una forma muy buena. Me alegro mucho porque no ha sido fácil para él. El partido ante el Borussia le venía fenomenal, porque ellos juegan con la línea muy adelantada y con espacios ha sido letal. Marca un gol así debe ser la hostia...», explicaba el entrenador francés.

No solo su influencia en el marcador escenificó la mejoría de Bale. Las sensaciones que transmite el «11» del Real Madrid son opuestas a las de los últimos meses. Su prudencia a la hora de lanzar carreras al espacio y de encarar al rival han dejado paso a un Bale valiente, sin el freno de mano puesto y sin un reloj en su cabeza midiendo meticulosamente sus esfuerzos: «Me ha gustado mucho también las sensaciones que han transmitido sus piernas. Vuelven a ser las de antes. También ha hecho un gran trabajo en la presión, incomodando la salida del balón del Borussia», explicaba Zidane.

Hace un par de semanas, la cabalgada en Anoeta del 1-3, una carrera de 50 metros a 35 kilómetros por hora de velocidad máxima, finalizada con un sutil toque con la puntera ante la salida de Rulli, dejó señales positivas. Anoche, en Dortmund, Bale confirmó su crecimiento. Un golazo con un mágico golpeo a la escuadra, y una asistencia. Dos acciones decisivas en uno de esos partidos continentales de pata negra que evidencian los momentos de forma de las estrellas. En el caso de Gareth, ya instalado en un escalón alto, como explicó su entrenador.

Calambres

Sobre su cambio, pedido por el propio galés, el técnico del Real Madrid desveló que no era nada serio. Medida de precaución por unos calambres: «No tiene nada importante. Simplemente se le ha subido el gemelo del esfuerzo».

Zidane derribó por fin el muro de Dortmund, donde nunca había ganado el Real Madrid, como ya lo hizo en Múnich en 2014 cuando era ayudante de Ancelotti (0-4 al Bayern) ,y como también logró eliminar a un equipo italiano tras treinta años sin hacerlo (la pasada temporada al Nápoles). Son muchas primeras veces del técnico galo, y Zidane sabe que no son victorias rutinarias: «No es un triunfo más. Insistimos en la previa en este detalle y teníamos muchas ganas de llevarnos la victoria de aquí. Felicito a mi equipo porque ha hecho un partido espectacular. Teníamos ganas de reencontrarnos con el mejor Madrid. Hemos tenido personalidad y nos vamos con la moral bastante alta. Aunque sea la fase de grupos es importante ganar con esta autoridad».