Real Madrid-Éibar Pendientes de Kroos

El Real Madrid recibe al Eibar con un centro del campo debilitado por la baja de Modric

Real Madrid-Éibar: 
Pendientes de Kroos

Tras la lesión de Casemiro, la de Modric. Estaba claro. No tiene explicación, pero sucede. Y menos mal para Zidane que no ocurre en mayo. Ahora se enfrenta al Eibar, que ha recibido dos goleadas en sus dos visitas al Bernabéu, y tiene un parón de selecciones después (el sopor se intuye desde días antes). La situación, en otro caso, hubiera sido dramática. Sin los dos, solo Kroos tiene hechuras de dirección; y si Kroos lo juega todo ya no descansa, con lo que se arriesga también al alemán.

La lesión de Modric exige la entrada de Isco -ya planeada-, un futbolista necesario por su capacidad para coser, como diría Susana Díaz, el fútbol del Madrid. El resto son jugadores demasiado directos.

El centro del campo del Madrid seguramente se forme con Kroos, Kovacic e Isco. Si se lesionara o descansara Kroos quizás tendría que subir de línea un central o darle a Lucas Vázquez la manija del equipo, posibilidad que alegra con solo pensarla.

El Madrid lleva tres partidos sin ganar, y una parte del periodismo sólo ha sido capaz de explicarlo por el color amarillo de las equipaciones rivales, como si fuéramos personajes en un episodio de “Juncal”. Aunque bien mirado, la superstición taurina tiene tanta base técnica como la mayoría de lo que se dice en el fútbol.

No jugará Ramos, con lo que habrá que calentarse un poco la cabeza para culpar a alguien y entrará “Siempre cumple” Nacho, un futbolista al que se descubre en cada partido. Se le mira siempre como si debutara.

No han pasado muchas cosas en estos días. Ayer Zidane dijo “jodido” en la rueda de prensa. Otra vez. Ya van dos veces en una semana. ¿Por qué Zidane empieza a hablar así? ¿Qué está pasando? Amarillos, jodidos.

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