Real Madrid

Ramos dirigió la fiesta del título

Veinte amigos de Camas celebraron con el equipo blanco la cuarta Supercopa europea. El presidente se salvó del baño de champán

Ramos dirigió la fiesta del título
TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN - Actualizado: Guardado en: Real Madrid

Jóvenes como Isco y Carvajal celebraban su tercera Supercopa de Europa. Lucas, al igual que Zidane, festejaba la segunda. Ceballos, Vallejo, Theo, Marcos Llorente y Mayoral vivieron su primer éxito internacional a nivel de club. En el seno del avión que transportó a los directivos, los futbolistas, los familiares y los amigos quedó patente que la clave del éxito del Real Madrid es que los veteranos como Ramos, Modric, Marcelo y Benzema demostraban tanta alegría por el título como esos novatos que tenían los ojos abiertos de par en par al disfrutar de su primera vivencia inolvidable en el capítulo de títulos.

Ramos, Lucas e Isco, el mejor trío de sevillano, coruñés y malagueño que se conoce en la historia de la música, han encontrado en Theo y Asensio otros dos compañeros de viaje y de festejo para crear un quinteto de órdago. La veintena de amigos de Camas que el capitán trajo a la final remató el espectáculo.

«Ramos, por favor, acuda a la cola del avión. Theo, si vu plé, acuda a la cola del avión. Asensio, por favor, venga a la cola del avión». Los amigos de Camas imitaron el tono de voz de las azafatas para concitar la cumbre en la zona de peligro. Mientras la música atronaba los oídos en el avión, el sevillano, el francés y el mallorquín se reunieron con todos los aficionados en los asientos de las últimas filas para animar la noche. Allí acudieron otros futbolistas. Esta vez no se cortó un jamón, como Ramos hizo en otras ocasiones, pero todos armaron su jaleito para inyectar alegría a los doscientos veinte viajeros. Cuando algunos intentaron dormir, allí surgieron las bromas de los protagonistas para impedir el sueñecito, bien es verdad que Butragueño es capaz de dormir siempre tranquilamente aunque Ramos traiga una sinfónica de trombones.

Florentino Pérez salvó su traje azul marino y su camisa azul clara en la celebración del vestuario. No le bañaron en champán. Menos mal, porque no tenia traje de relevo. Tampoco le habría importado demasiado, porque Skopje era una sauna a 31 grados en la noche del triunfo.

Isco y Asensio grabaron sus diálogos dicharacheros sentados juntos en el vuelo. Todos los jugadores se pusieron la camiseta que conmemoraba la cuarta Supercopa de Europa del Real Madrid, con el número cuatro a la espalda. José Ángel Sánchez también se vistió con la camiseta. Al salir en Barajas se colocó la chaqueta encima. Y bromeó con Ramos al decirle que ya han ganado un título y aún no han negociado las primas de la temporada. Sumar copas en el palmarés es la mejor negociación.

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