Dortmund-Real Madrid La pesadilla alemana que casi acaba con la «Décima»

En su última visita a Dortmund, en 2014, el Real Madrid estuvo a punto de quedar eliminado tras uno de sus peores partidos europeos de los últimos años

Xabi Alonso se lamenta durante el partido disputado en Dortmund en 2014
Xabi Alonso se lamenta durante el partido disputado en Dortmund en 2014 - EFE
S. D. - Actualizado: Guardado en: Real Madrid

El Real Madrid volverá a Dortmund dos años y medi0 después de su última visita y lo hará con un recuerdo agridulce que le hará revivir la pesadilla que estuvo a punto de dejarle sin la «Décima» en 2014.

Una gran victoria en el Bernabéu allanaba el camino blanco hacia semifinales en la Liga de Campeones de esa temporada. El Real Madrid había ganado siete días atrás al Borussia Dortmund (3-0) pero eso no impidió que el encuentro de vuelta se convirtiera en una pesadilla para el equipo de Ancelotti, que lo pasó muy mal en Alemania y estuvo a punto de quedarse fuera de una edición en la que terminaría levantando su décima Copa de Europa.

Sin Ronaldo en el once titular por lesión, los blancos solo tenían que mantener la calma para no encajar una goleada y pasar a la siguiente ronda. En los primeros minutos, el Real Madrid entendió bien el partido e, incluso, pudo adelantarse en el marcador por medio de Di María, que falló un penalti cometido por manos en un centro de Coentrao (sustituto ese día de Marcelo).

El pase no parecía peligrar para los blancos, que a partir de ese momento desaparecieron del encuentro. El equipo de Klopp se adueñó del centro del campo, donde Illarramendi hacía aguas, y no paraba de acosar la portería defendida por Casillas. Ocasión tras ocasión, hasta que Reus logró romper la barrera madridista en el minuto 26.

Por entonces, Casillas era ya el mejor de un Real Madrid roto y sin argumentos, que veía cómo se le escapaba el pase a semifinales. Diez minutos más tarde, Reus volvía a marcar para los alemanes y ponía la eliminatoria casi igualada.

El balón quemaba en las botas madridistas y Ancelotti aprovechó el descanso para tratar de mejorar en esa faceta. Señaló a Illarramendi y entró Isco en su lugar. Con el andaluz en el campo, el Real Madrid llegó más al área rival, pero no enjugó sus problemas en defensa. El choque se convirtió en una ruleta rusa que se decantó del lado blanco. Pesadilla alemana que no fue a más y que permitió levantar la «Décima» unas semanas más tarde en Lisboa.

Un recuerdo que muchos de los madridistas presentes el mañana en Dortmund tendrán en la cabeza para no subestimar a un equipo que siempre pone en problemas a los blancos.

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