Real Madrid

Kroos, el nuevo Stielike

El alemán no rota. Ha jugado quince partidos. Solo faltó a la Supercopa de Europa. No hay sustituto para él. Es imprescindible

Kroos, el nuevo Stielike
TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN - Actualizado: Guardado en: Real Madrid

Santiago Bernabéu viajó en 1977 a Moenchengladbach a fichar un futbolista alemán, recomendado por los ojeadores, y se llevó a otro. «El mejor es ese». Era Uli Stielike. Se convirtió durante ocho años en el motor alemán del Real Madrid. Florentino Pérez puede decir con orgullo que en 2014 adquirió otro motor seguro, fiable, incombustible, alemán. El añorado Johann Cruyff criticó al Barcelona por dejar escapar a Toni Kroos al máximo rival. El excentrocampista del Bayern triunfó en el conjunto blanco nada más llegar. Fue el medio centro fijo de Ancelotti. Insustituible con el italiano. Tres años después, es omnipotente en el esquema de Zidane. Lo mismo juega de centrocampista ofensivo que de pivote que de director del fútbol del equipo. Es el líder del grupo. Tiene el carácter aguerrido del recordado Stielike. Ha jugado todos los partidos del club excepto la final de la Supercopa de Europa. Para su entrenador es imprescindible. Cristiano Ronaldo lo sabe muy bien. Y Luka Modric, otro líder, también.

«Toni no necesita descansar», afirma Zidane. «Si juega hoy, mañana le das libre y al día siguiente está listo para rendir bien y al mismo ritmo»

La importancia de Kroos en el Real Madrid se examina al disputar también los noventa minutos del partido de Copa frente a la modesta Cultural Leonesa. Ni ese día descansó. Suma quince encuentros esta temporada, once de ellos completos. La lesión de Modric en septiembre supuso que el germano tuviera que coger las riendas del sistema y su técnico solo confía en «Toni» para llevar la batuta. Desde la baja del croata, que hoy reaparecerá en el segundo tiempo, el «ocho» lleva diez partidos y novecientos minutos sin parar.

«Mira, Toni no necesita descansar», destaca su entrenador con sana envidia . «Si juega hoy, le das libre mañana y al día siguiente puede jugar». Kroos es el perfecto representante del motor alemán, seguro, fiable, incombustible como el viejo «escarabajo» de Volkswagen, que siempre arrancaba aunque estuviera cubierto de nieve. No le tendrían que regalar un Audi, sino un escarabajo de VW. «En dos días es capaz de rendir al mismo nivel y al mismo ritmo», señala el cuerpo técnico madridista.

Ofrecían por «Toni» 85 millones

El muchacho pecoso al que Beckenbauer y Gerd Muller ascendieron al primer plantel del Bayern con 17 años es hoy, a los 26, el jefe de campo de «Zizou». El club bávaro lamenta la falta de tacto que tuvo con él. Su adiós provocó debate interno en la directiva muniquesa y petición de dimisiones. El jugador se marchó al «Real» por 25 millones de euros, un año antes de quedar en libertad. Este verano había equipos que darían por él 85 millones. Florentino Pérez no vende.

Ser líder en un grande

Lo mejor de Kroos no es esa dirección de fútbol y esa capacidad de sacrificio. Para Zidane lo más importante es el liderazgo humano del número ocho. El chico que debutó con el Bayern a los 17 años es ahora el comandante de campaña de los blancos. Chilla, presiona al rival, muerde e inyecta el carácter agresivo que sus compañeros no suelen demostrar. Es un ejemplo a seguir. El otro capítulo de elogio es su asunción de responsabilidades. Como su entrenador, Kroos carga con las culpas cuando el campeón de Europa no rinde. Es el precio que paga por ser el director de orquesta. Si el equipo no toca bien, la culpa es de la batuta. Ha renovado hasta 2022 porque encontrar líderes de grandes equipos es difícil y está muy caro.

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