Real Madrid: Perfil

Julio Gento, el hermano al que Paco quiso hacer triunfar

Tenía la velocidad y el regate del Gento universal, pero no le tocó la varita mágica. Jugar en aquel Real Madrid legendario era muy difícil

Julio, Francisco y Antonio Gento
Julio, Francisco y Antonio Gento - TEODORO NARANJO, ABC
TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN - Actualizado: Guardado en: Real Madrid

Se nos ha ido uno de los Gento, esos seres nacidos con la genética especial de los cántabros de Guarnizo, dotados para volar a toda velocidad por los campos de fútbol (Paco, Antonio, Julio Gento, Paco Llorente, Julio Llorente, Marcos Llorente) y por las canchas de baloncesto (José Luis y Toñín Llorente). Julio Gento López, conocido futbolísticamente como Gento II, tenía la rapidez y la capacidad de regate del universal Francisco, su hermano mayor, al que sus rivales del Manchester United ensalzaron como el mejor extremo izquierda del mundo. Julio era incluso complementario a Paco. Podían jugar juntos, porque era extremo derecha. Por eso le convenció para dejar el Unión Club de El Astillero y venirse a Madrid en 1957, cuando tenía 18 años, con el fin de militar en el Plus Ultra, el filial blanco, e intentar el éxito a escala internacional que ya disfrutaba él. El Real Madrid había ganado dos Copas de Europa y Julio llegó a la capital de España con el objetivo de revivir ese triunfo.

Ver a Paco brillar junto a Di Stéfano era una motivación para Julio, pero a la vez fue un lastre. Llegar a donde había llegado Francisco era casi imposible. Allí estaban Kopa, Puskas, Rial, Muñoz, Marquitos y Santamaría

La sombra de su hermano era alargada. Paco quería que Julio pudiera ascender al primer plantel madridista. Militó en el Plus Ultra tres años, en Segunda División. Y la propia leyenda mundial del Real Madrid, quíntuple campeón de Europa, cerró las puertas al otro Gento, como a tantos otros futbolistas. Era muy difícil entrar en esa plantilla de oro. El puesto de extremo derecha fue ocupado durante los cinco años legendarios por Joseíto, el fabuloso Kopa (tres títulos) y Canario. Ver a Paco brillar junto a Di Stéfano, Rial, Puskas y el frenético extremo francés era una motivación y a la vez, un lastre. Llegar a donde había llegado Francisco era imposible. Julio decidió buscar su camino en otro club, ajeno al Real Madrid. Necesitaba competir en la división de honor. Así fue.

Veloz, fino en el «dribling» con la diestra, Gento II fichó por el Elche de Primera División a los 21 años. Jugó después en el Deportivo y el Málaga, para recalar finalmente en el Racing de Santander, el equipo de su tierra y de su alma, donde se sintió a gusto. En El Sardinero brilló durante cinco temporadas consecutivas. Fue un líder indiscutible. Disputó 133 partidos. Fue un exterior que rompía a las defensas.

Tres Gentos triunfando no se admitiría

En 1968 regresó al Plus Ultra. Un año después firmó por el Palencia, donde continuó hasta 1976, momento en el que colgó los borceguís. Posteriormente sería el entrenador del conjunto palentino.

Muchos dicen que si Julio hubiera jugado en una época posterior, sin que los demás tuvieran la referencia de Francisco Gento presente en los campos de fútbol, habría triunfado al más alto nivel. Reunía todas las condiciones físicas y técnicas para conseguirlo. Paco lo sabía y lo intentó. Le ayudó, como apoyó también a su hermano pequeño, Antonio, que llegó a pertenecer al Real Madrid y ganó la Liga en 1962. Pero Paco fue el que supo coger la varita mágica. El mundo acoge mal que triunfen tres hermanos en lo mismo.

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