Dortmund-Real Madrid Sonrisas y lágrimas en el Signal Iduna Park

El estadio del Borussia Dortmund es una montaña rusa en la historia del Real Madrid

Lewandowski, la famosa noche del 4-1
Lewandowski, la famosa noche del 4-1 - AFP

El Real Madrid regresa esta noche al majestuoso Signal Iduna Park (Westfalenstadion hasta 2006), campo donde el conjunto blanco nunca ha vencido a los germanos (tres derrotas y dos empates) y en el cual ha pasado algunas de las noches europeas más dramáticas de su historia. Eso sí, a pesar de no haber logrado jamás el triunfo, los blancos no siempre se fueron del feudo teutón con las orejas gachas.

El primer duelo entre teutones y españoles en Dortmund tuvo lugar en las semifinales de Champions de 1998. El Madrid ganó 2-0 en el Bernabéu, en el famoso partido jugado con una hora de retraso por el derribo de una portería en el fondo de los Ultras Sur, y en la vuelta los blancos sacaron un empate a cero que sirvió para meterle en la final y lograr la Séptima.

El segundo cara a cara fue en la fase de grupos de la Champions 2002-2003. Un empate sobre la bocina, con aquel famoso gol de Portillo desde 30 metros, manteniendo con vida a un conjunto blanco que coqueteó durante muchos minutos con una tempranera eliminación continental.

El tercer encuentro en el Signal Iduna Park fue en 2011, de nuevo en la primera fase de la Champions. Derrota de los blancos (2-1). Era un aviso de lo que estaba por venir.

El Madrid tocó sima en Dortmund en abril de 2012, en el partido de ida de semifinales. A pesar de estar avisados, tras la derrota en la fase de grupos, los blancos salieron al Signal Iduna Park con una imprudente dosis de confianza y cavaron la tumba de su eliminación con un doloroso 4-1, en la gran noche de Lewandowski, que hizo pleno de goles.

El último enfrentamiento también fue un infierno para el Real Madrid, aunque el 3-0 logrado en la ida de la eliminatoria de cuartos de la Champions de 2014 le solucionó la papeleta. Un Borussia repleto de bajas se marchó al descanso con una ventaja de dos goles (2-0) y una situación idílica para igualar la eliminatoria. Di María había fallado un penalti y Cristiano estaba en el banquillo, lesionado. Por suerte para los blancos, el palo y Casillas salvaron al equipo en la segunda mitad y Casemiro echó el candado en los últimos veinte minutos. El Madrid acabó pasando a semifinales y logrando la Décima en Lisboa.

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