Los representantes utreranos junto a la representación de Lucena
Los representantes utreranos junto a la representación de Lucena - G.P.
Cultura

Utrera pugna por integrarse en la red de Juderías de España

La localidad trabaja para posicionarse en los circuitos de las rutas gastronómicas

UtreraActualizado:

El Ayuntamiento de Utrera está trabajando para construir una imagen turística de la localidad y por ello está buscando la inclusión de la localidad en la denominada ‘Red de Juderías de España, Caminos de Sefarad’. Se trata de una asociación integrada por municipios que cuentan con un patrimonio que es directamente herencia de las comunidades judías que lo habitaron.

Con este objetivo entre ceja y ceja, el alcalde de Utrera, José María Villalobos (PSOE) y la delegada de Turismo, Carmen Cabra (PSOE), han mantenido un encuentro con el alcalde de Lucena, Juan Pérez Guerrero y el concejal de turismo de esta localidad cordobesa, Manuel Lara. Lucena forma parte de esta ruta, por lo que los representantes municipales utreranos han querido conocer todos los detalles de esta iniciativa: «después de esta reunión tenemos mucho más claro los beneficios positivos de entrar en esta Red y cuáles son los pasos a seguir para formar parte de ella», ha indicado Carmen Cabra.

En esta red están incluidas ciudades de toda España, algunas de ellas tan importantes como Barcelona, Oviedo o Toledo, con el objetivo según los responsables de esta ruta de «recuperar desde hace 20 años sus juderías, invirtiendo tiempo y recursos en la rehabilitación de casas, calles, palacios y cuantos edificios se puedan salvar del olvido y recuperar el conocimiento de las vidas de las familias judías de toda procedencia y condición».

Según el Ayuntamiento de Utrera, se está trabajando en este aspecto porque la localidad posee «una profunda historia judaica que proviene del siglo XIV, cuando tras el enfrentamiento entre Pedro el Cruel (aliado con Mohamed V) y su hermano Enrique II, es destruida». Tras esta destrucción de Utrera, se hace un llamamiento para llevar a cabo la repoblación de la localidad, que se convirtió en un enclave «muy atractivo para la población judía, debido a las pocas restricciones a la religión judía y al comercio. Además, influye en este movimiento demográfico la situación estratégica de Utrera al estar en un sitio fronterizo de paso».

Los responsables municipales aluden también a la obra del historiador utrerano Rodrigo Caro, quien en su obra «Memorial de Utrera», «hace referencia a una importante comunidad judía y escribe sobre una judería en el entorno del actual Niño Perdido (Valdejudío) donde, según el historiador local, había una sinagoga muy significativa».