Educación

El arte vuelve a inundar el IES José María Infantes de Utrera

Los alumnos han realizado réplicas de la Dama de Elche, de un toro de Guisando y de la Bicha de Balazote

Los alumnos y profesores con la réplica de la Dama de Elche
Los alumnos y profesores con la réplica de la Dama de Elche - A. F.
Alberto Flores Utrera - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

En un mundo marcado por noticias negativas que provienen del mundo de la educación, un sector impregnado en demasiadas ocasiones por conceptos como el fracaso escolar, la falta de fondos para llevar adelante proyectos, el acoso escolar o la escasez de vocación en los profesores, el ejemplo que significa desde hace más de una década el IES José María Infantes de Utrera, supone un rayo de luz esperanzador que ayuda a pensar que no está todo perdido. Cuando hay ganas, ilusión, trabajo y talento, es posible convertir un centro escolar en un auténtico museo, implicando a partes iguales a toda la comunidad educativa, diseñando un proyecto que no conoce límites.

El proyecto artístico de este instituto utrerano parece no tener techo y se ha convertido por derecho propio en una referencia nacional, y es que el instituto se ha terminado transformando en un museo en miniatura, donde se puede realizar un completo recorrido por la historia del arte. Hace pocos días veían la luz tres nuevas esculturas que son la última creación de los alumnos junto a los responsables del proyecto, Juan Guerrero y Manuel Adolfo. Se trata de la inauguración de un nuevo espacio expositivo en el recinto exterior del centro, dedicado al arte prerromano, donde se pueden admirar esculturas celtíberas e íberas, concretamente la famosa Dama de Elche, uno de los toros de Guisando (Ávila) y la Bicha de Balazote.

Como siempre ha sido un trabajo en equipo, ya que los alumnos del curso de FP de Agrojardinería y composiciones florales, han sido los encargados de diseñar y preparar el espacio que posteriormente tenía que ser ocupado por las esculturas. De esta manera el instituto cuenta con obras de arte de un periodo del que no tenía ninguna representación, aunque ya existía en la entrada principal del instituto una reproducción de las Cuevas de Altamira, uno de los principales exponentes del arte rupestre.

«Estas tres esculturas son producto de un trabajo que se ha elaborado durante todo el curso pasado, la primera de las obras que se realizó fue la Dama de Elche, que la han hecho los alumnos de Bachillerato. Gracias a la implicación de todos, el proyecto prácticamente se nos ha ido de las manos, ya casi no hay espacio, por eso tuvimos la idea de crear ese espacio expositivo en el exterior del edificio, ya que hasta el momento no se había realizado ninguna obra de este periodo artístico», comenta la directora del centro Margarita Peña.

El catálogo de reproducciones artísticas de las que dispone el centro no hace más que crecer, componiendo una muestra cada más completa de la evolución de las principales técnicas que han caracterizado el arte de cada periodo histórico. El visitante puede disfrutar con reproducciones de gran calidad de la fuente del patio de los leones de La Alhambra, la Capilla Sixtina, clases dedicadas a Murillo, Cezanne, impresionismo, Renacimiento, Barroco, Expresionismo, e incluso hasta arte asiático.

Los profesores y la dirección del centro creyeron en este proyecto desde el principio, defendiéndolo a capa y espada y siendo capaces de superar a lo largo de los años todo tipo de dificultades que se han ido encontrando por el camino. Es obvio que no corren buenos tiempos en el mundo de la educación, sobre todo en lo relacionado con los recursos económicos con los que cuenta un centro educativo, pero Margarita Peña lo tiene muy claro: «este es el proyecto que ya nos define a nosotros como instituto y hacemos verdaderos sacrificios para poder financiarlo». El  dinero necesario para poder llevar adelante todas estas maravillas artísticas sale del presupuesto que el centro tiene para gastos de funcionamiento, de una pequeña ayuda económica que aporta anualmente el Ayuntamiento de Utrera, de donaciones o de aportaciones que llegan en forma de premios en metálico, como el que hace un par de años el instituto ganó dedicado a las buenas prácticas educativas.

El techo del proyecto se sitúa donde sus responsables quieran ponerlo, o simplemente cuando ya no exista más espacio material en el centro para poder seguir llevando a cabo las reproducciones artísticas. Cuando apenas se han destapado las lonas que cubrían las tres nuevas esculturas que se han inaugurado recientemente, en la cabeza de Juan y Manuel ya están bullendo nuevas ideas para seguir adelante con el proyecto. «Me han pasado una lista con todo lo que quieren hacer y entre estas propuestas destaca la recreación de las vitrinas de la Saint Chapelle de París, la Piedra Rosetta, un jardín renacentista, tres espacios expositivos dedicados a mujeres pintoras y un nuevo impulso a la clase dedicada al Barroco español». Elementos que pronto, formarán parte del paisaje del centro, un paisaje espectacular gracias a la ilusión y a las ganas que todas las personas que componen el centro ponen cada día en este bonito proyecto. 

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