CORIA DEL RÍO

El samurái de «Kill Bill», en Coria: «Tarantino me vio actuar en la calle y se quedó impresionado»

El coreógrafo japonés Tetsuro Shimaguchi exhibe sus habilidades con la katana, rodeado de su grupo Kamui

Tetsuro Shigamuchi hizo la coreografía de todas las luchas con katana de «Kill Bill»
Tetsuro Shigamuchi hizo la coreografía de todas las luchas con katana de «Kill Bill» - ABC
MIGUEL ÁNGEL BELLO Coria Del Río - Actualizado: Guardado en: Cádiz Provincia

El kenjutsu es un arte marcial japonés tradicional que consiste en el dominio de la espada japonesa. Aparece por primera vez en 1281 d.C. después de las tentativas de los mongoles de invadir Japón. En aquella época los samurais perfeccionaron las técnicas de esgrima hasta un nivel nunca conseguido por ninguna otra cultura en la historia de la humanidad.

Tras el fin de la era de estos guerreros nipones, las escuelas de kenjutsu consiguieron sobrevivir al final de los samurais y llegar hasta nuestros días en una línea continua sin interrupciones, teniendo «dojos» (escuelas) repartidos por todo el territorio japonés.

Lejos de ser una actividad popular, la mayoría de los dojos de kenjutsu posee un número relativamente pequeño de practicantes. En parte se debe al carácter marcial de la práctica, además de la falta de interés de las nuevas generaciones en preservar esta tradición de la cultura japonesa.

Sin embargo, el manejo completo de la katana es un arte muy apreciado en todo el mundo. Tetsuro Shimaguchi, de 46 años, es el fundador de Kamui, un grupo que ofrece espectáculos en los que la danza, el teatro y la espada japonesa se unen para ofrecer al espectador «una experiencia única».

Ha dedicado toda su vida al arte de la espada, aunque cuando era pequeño quería ser escritor e incluso llegó a entrar en la Facultad de Bellas Artes. Sin embargo, con 20 años comenzó a practicar el kenjutsu. «Durante esta etapa de mi vida participé con un grupo de samuráis que actuaban en kabuki (teatro tradicional japonés) y llegué a ser el actor protagonista en las funciones de la universidad. Esto fue lo que hizo decantar profesionalmente por el teatro cuando cumplí los 25», explica Shimaguchi. «A raíz de esto aprendí la danza japonesa y a tocar el Taiko».

Guerra y danza

Esta mezcla de estilos hicieron que Shimaguchi comenzara a investigar la manera de unir todos los estilos en uno. «Mantener el origen de la técnica de la espada japonesa con movimientos más armónicos y artísticos». Preservar la belleza en el plano artístico aún teniendo empuñada una espada, fue lo que dio lugar, en 1998, al grupo Kamui. «Ka significa belleza, Mu, samurái; e I fuego, energía», dice.

En sus comienzos no ganaba mucho dinero en su tierra, por lo que decidió emigrar a EE.UU. ganándose la vida con actuaciones callejeras. «Cuando estaba en Santa Mónica, Quentin Tarantino, que iba dando un paseo, se acercó al terminar una de mis funciones y me dijo que se había quedado impresionado. Esa anécdota quedó ahí. Nunca imaginé que terminaría trabajando en una de sus películas».

De hecho, Shimaguchi consiguió actuaciones más profesionales que lo hicieron ir avanzando poco a poco. «No fue hasta 2002 cuando me volví a encontrar con Tarantino. Ahí me habló sobre «Kill Bill» y me ofreció ser entrenador y el encargado de la coreografía de las luchas con katanas. Además, me dio la oportunidad de salir en el film como “Miki” de los Crazy88. Durante esta etapa conocí a muchos actores famosos de Hollywood y mantengo una especial amistad con Lucy Liu».

A raíz de la exitosa película, además de los beneficios económicos, a Shimaguchi le sirvió como «pasaporte» para conectar con todo el mundo. «Conseguí esa confianza en mí mismo y el reconocimiento por mi arte».

Hoy son cinco miembros los que viajan por todo el mundo, aunque su compañía tiene 55 en total. Además, son más de 120 alumnos los que tiene en sus escuelas de Japón y otros muchos repartidos por Italia, Polonia y EE.UU.

Coria del Río, muy unida a la cultura japonesa, disfrutó el jueves de este espectáculo gracias a la historia común que unen al pueblo ribereño con el nipón. «En mi país es mucha la gente que está olvidando sus orígenes. Es un milagro que 400 años después, japones y japoneses, se siga manteniendo un lazo de unión tan especial». Además, Kamui estara en la localidad ribereña hasta este domingo 16 de octubre para grabar en lugares emblemáticos de la localidad y hacer un vídeo promocional para Japón.

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